Archivo de la categoría: Pintxos y canapés

Croquetas low carb IV (de atún, aguacate, huevo duro y aceituna)

Pero qué absoluta delicia, por favor. No alcanzo a comprender cómo podía vivir antes del eureka de las croquetas low carb con farsa a base de aguacate… Ahora mi vida sí tiene sentido 😀

Ésta es otra versión de las tremebundas y ultra-veloces croquetas de aguacate y salmón pero con otro relleno (igual de delicioso si cabe) y perfectamente sustituible por lo que buenamente os apetezca o tengáis en la nevera. Hoy he optado por una combinación sublime: atún, huevo duro y aceitunas negras, bien mezcladito con la no-bechamel sin gluten, sin lácteos, paleo y low carb a base de aguacate.

  • triturad un aguacate madurillo y aliñadlo al gusto
  • añadidle el atún machacadillo y las aceitunas y el huevo duro a cachillos
  • montad las croquetas
  • rebozadlas en huevo batido y vuestro no-empanado favorito (yo hoy he optado por una mezcla de harina de almendra, semillas de lino molidas y sésamo)
  • freídlas
  • flipad 😀

De veras puedo prometeros que nadie en su sano juicio (ni fuera de él) echará de menos las croquetas de bechamel con vago recuerdo a atún homeopático…

Blinis low carb con olivada y anchoa

Los calendarios del mundo deberían poner su “año 0” en aquél en que a alguien se le ocurrió coger unas olivas negras y hacerlas paté. Madre mía, cómo adoro la olivada, la echaría hasta al café.

Si os encontráis en la tesitura de disponer (simultáneamente) de unos blinis low carb (como éstos), anchoas y paté de olivas negras, por favor probad esta delicatessen salada y saciante de sabor intenso.

Añadidle algo de verde, tomate o pimiento para suavizar el shock de sabor del primer bocado y aportarle algo de textura. Si os gustan las anchoas, las olivas negras y las emociones fuertes, podéis estar seguros de que os encantarán.

Blinis low carb con olivada y queso fresco

Ved aquí una mezcla infalible para cubrir convenientemente unos blinis low carb (como éstos): el sabor imponente del paté de olivas negras y el suave frescor del queso fresco.

El pimiento y el tomate aportarán algo de color, dulzor y textura al pintxo, pero los protas sin duda serán sus cimientos. Si tenéis, un toque de sal con hierbas y una gota de aceite de oliva les sentará de lujo. ¡Marchando una bomba de sabor sin gluten y low carb!

Coulant de no-patata con butifarra, pulpo y yema

Por favor, mirad qué exquisitez e imaginaos el bocado perfecto: cremosa coliflor y sublime butifarra coronadas con delicioso pulpo, todo envuelto en untuosa yema templada y aderezado con el crujir de la sal gorda y el dulzor del pimentón. Una delicia…

Sabed que esta idea está básicamente copiada del blog “Mi blog de pintxos” de Astrid, una fuente inagotable de ideas cuya autora lamentablemente nos dejó ya. El pintxo es idéntico al que ella proponía, pero sustituyendo los gajos de patata por coliflor. Para ti va, gracias por compartir tus deliciosas ideas 😘

Como seguro apreciáis, este pintxo resulta perfecto para impresionar invitados (y al mismo tiempo nutrirlos de un modo convenientemente low carb). Sabed también que la magnitud de la “deliciosidad” del resultado supera con creces el esfuerzo/tiempo/dinero empleados, por lo que recomiendo encarecidamente que lo probéis.

Para un par de coulants, necesitáis:

  • dos huevos
  • un par de floretas de coliflor
  • una butifarra (no es por fastidiar, pero si encima es como la excelsa butifarra del Narcís de Corçà, se os abrirán las puertas del cielo con el primer bocado)
  • una patica de pulpo cocido (o media si es tamaño gallego)
  • sal gorda, pimentón y chorrillo de aceite de oliva

Para aseguraros de que la yema quede cremosa y el resto bien cocinado, yo aconsejo hacerlo por partes (que la gracia es que  la yema se desparrame ante el estupor de los afortunados comensales):

  1. Coced la coliflor (en el micro se hace en un plis) y hacedla migajas.
  2. Desmenuzad la butifarra, colocadla de base en un molde cortador y horneadla unos minutos hasta que esté dorada y tremenda.
  3. Separad con amor la clara de la yema y aprovechad la primera para hacer una mousse, un merengue o una pizza low carb.
  4. Cortad el pulpo en cachillos.

¡No queda más que montar el pintxo! Colocad sobre la butifarra ya cocinada las migas de coliflor a modo de lecho para la yema (y la yema) y salpimentad. Cubridlo todo con los cachillos de pulpo y dadle un toque de gratinado (sólo un toque, que no se cocine la yema).

¡Listo! Coronadlo con sal gorda, pimentón dulce y aceite de oliva… Os prometo que se convertirá en una de las recetas más solicitadas por vuestros suertudos invitados.

“La croqueta low carb”, “la croqueta paleo” o croquetas low carb III (de salmón y aguacate)

Sí, hoy os traigo “LA CROQUETA LOW CARB” (también conocida como “LA CROQUETA PALEO”). Queda absolutamente demencial. Las de pollo están de vicio, pero ésta se lleva la palma, que encima la farsa no requiere más de 5 minutos de preparación… ¡Lo nunca visto en el mundo croquetil!

Me he limitado a triturar un aguacate con unas semillas, un chorrillo de zumo de lima, un pellizco de sal y el salmón picadito. He montado las croquetas y las he rebozado en huevo batido y mi mezcla favorita de no-empanado (por lo rápida, que las demás están tremendas también) con almendra y semillas de lino molidas.

Y las he frito felizmente en aceite de oliva. Total: 15-20 minutos de principio a fin… Ni las croquetas congeladas de bechamel-cemento con jamón-homeopático son más rápidas de cocinar. Y en cuanto al sabor… “Salmón y aguacate”: sobran las palabras 😛

Cruji-espinas low carb (o la deli-bomba de calcio)

Como muchos sabréis, la idea de freír espinas de pescaíto no es mía (las espinas de anchoa fritas fueron un entrante mítico de El Bulli). Yo me he limitado a low-carbizarlas y divulgar sus bondades. Los que no las conociérais, imaginad el nivel de “deliciosidad” que alcanzaban para encontrarse en un menú de tal categoría 🙂

Hasta que se me ocurra un sustituto más afín, las he bautizado como “palomitas low carb” porque son un vicio de cuidado. Quedan crujientes y deliciosas, ¡imposible comer solo una!

Sólo tenéis que retirar los filetes del pescaíto (hoy eran sardinas, pero cualquier pescaíto pequeño quedará tremendo) y enharinar las espinas. Si tenéis, la harina  de sésamo queda demencial, pero la de soja también se adherirá y quedará crujiente y brutal.

Freídlas en aceite de oliva (en poco más de un minutejo estarán), escurridlas y  saladlas. Es una receta tan simple pero de resultado tan tremendo… Por no mencionar la bomba de calcio que estaréis ofreciendo a vuestros suertudos comensales. Si encima las rebozáis con harina de sésamo, ¡no habrá nada comestible en el mundo que pueda competir con ellas en aporte de calcio!

Además resultan perfectas para combinar con una coca de sardinas 🙂

Portobellos rellenos (con ajo, queso feta y perejil)

Sí, están tremendos. Y no, no hace falta que las setas sean Portobello ni el queso de tipo feta. Quedarán de rechupete con champiñones normales (mejor grandecitos, eso sí) y cualquier queso que os guste.

(Yo es que soy fan del feta 🙂 ) Necesitáis:

  • Portobellos grandecicos
  • Queso
  • Ajo y perejil picaditos
  • Sésamo

Empezad por sacarle la base a las setas, picarla y mezclarla con el ajo, el queso desmigado (o rallado) y el perejil.

Dadle un toque de plancha a las caperuzas por ambos lados y secadlas con papel de cocina (así soltarán un poco el agüilla y no “hervirán” el relleno en el horno).

Y ya estarán listos para ser convenientemente rellenados, coronados con un poco de sésamo y horneados hasta que os llamen a gritos 😀

Se hacen en un momento, os encantarán a modo de entrante o para agasajar a visitas inesperadas (que no querrán irse después de probarlos, avisados quedáis 🙂 )

Pintxo verde con anchoas y salsa César

Tal como os adelantaba en la entrada de la ensalada César, mañana rendiréis pleitesía agradecidos a vuestro “yo de ayer” si aprovecháis la ocasión y apañáis un poquillo de salsa extra.

Resulta perfecta para elevar restos variados que tengáis en la nevera al rango de delicatessen y de paso levantar un “oooohhh” unánime de admiración.

Un claro ejemplo serían estos senci-pintxos ultra fáciles pero tremendos (que además aprovecharán las anchoas que han sobrado de la salsa César): la creatividad (o lo que el buen destino haya dispuesto que quedase relegado en el fondo de la nevera) al poder.

Hoy ha tocado:

  • Restos verdes variados (yo tenía coles de Bruselas y pimientitos del Padrón)
  • Anchoas
  • Salsa César (qué vicio tiene)

No tenéis más que “pintxizar” convenientemente lo que tengáis y regarlo todo con un chorritillo de la salsa César.

Para los escépticos y/o dubitativos: ¿Cómo podría yo describir la magnitud de su exquisitez? Mmm… ¿Os acordáis de Bécquer? ¿El de “poesía eres tú”? Pues tirando de puro plagio y para que os hagáis una idea, os diré que lo que obtendréis es “pura poesía” muy sabrosa y low carb 🙂

Desayuno low carb XXI (blinis low carb de crème fraîche con jamón)

¿Qué mejor desayuno se os ocurre que unos blinis low carb de crème fraîche (vedlos aquí) con una generosa dosis de jamón? Acepto que requerirá algo de tiempo y dedicación, pero sabed que la recompensa bien los merece.

Probadlos y os aseguro que afrontaréis la jornada con energía y saciados estomacal y psicológicamente 🙂

Blinis low carb III (de crème fraîche)

Ved aquí otra versión low carb de los míticos blinis eslavos. Quedan deliciosos como base de canapé o a modo de “pancake” salado.

Son rápidos, sabrosos, tiernos y ligeros. Además tienen un aroma mantequilloso que viciará al más estoico.

Para unos 6-10 blinis, necesitáis:

  • dos claras de huevo a punto de nieve
  • dos cucharadas generosas de almendra molida
  • dos cucharadas de crème fraîche
  • sal y/o especias al gusto

Mezcladlo todo con cariño y freíd los blinis en una nuez de mantequilla. Os reto a probarlos y resistir la tentación de acabároslos de una sentada 🙂