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Sin productos de origen animal.

Tabulé low carb (con no-bulgur de semillas de cáñamo)

Pero qué hallazgo las semillas de cáñamo… Tanto te hacen las veces de pasta maravilla en una sopa cura-todo, como de exquisita sémola en un cuscus o de no-bulgur de trigo en un delicioso tabulé low carb (¡y sin gluten!)

El tabulé es una suerte de ensalada típica de la cuenca oriental del Mediterráneo. Resulta perfecto como acompañamiento de carnes, pescados o lo que sea que haya sobrado de la cena de ayer. Acepta mil combinaciones, pero la tradicional (obviando el detalle de sustituir el trigo por no-bulgur de semillas de cáñamo) lleva tomate, pepino, cebolleta y perejil picados. Se suele aliñar con un chorrillo de zumo de limón, aceite de oliva y una pizquilla de sal. La verdad es que es sencillo, pero no necesita más.

Más fácil, fresco, rápido y nutritivo imposible. Y encima es paleo, vegano y rebosa omega 3. Pa’l podio de cabeza 🙂

Casi-mermelada low carb de higos

Para todos los low-carbistas que necesiten un darse un caprichillo de vez en cuando, he aquí una versión ultra-sencilla de mermelada low carb.

No solo de aguacate y aceite de coco vive el low-carbista incondicional. Desde aquí todo mi respeto y apoyo para los que decidáis liberaros de la adicción al dulce de una vez por todas, pero yo abogo porque la vida nos limita ya bastante como para activamente renunciar de por vida a un caprichillo ocasional. En el eterno dilema de los edulcorantes y la dieta low carb, voto por calmar ansias de dulce sin provocar picos de insulina y reducir así el riesgo de recaída.

Ignoro si será porque las noches empiezan a ser frías y largas, por un trastorno bipolar no diagnosticado o por la vida misma, pero hoy me he visto moralmente obligada a calmar ciertas ansias de dulce que me rondaban.

Andaba yo paseando por el mercado cuando los he visto: unos higos de cultivo ecológico con una pinta tremenda. No dispongo de evidencia gráfica, pero intuyo que mi dilatación pupilar habrá sido imponente.

En otro momento habría sido disciplinada y habría ignorado el canto, pero hoy me lo merecía y me he dado permiso. He vuelto a casa agarrando una cestita de fragantes higos maduros como si fuera una quiniela con un pleno al 15.

Si os encontráis algún día en mi misma tesitura, probad a casi-mermeladizarlos. Quedan absolutamente celestiales. El proceso es idéntico al del merme-coulis de frutas del bosque y el resultado no dejará indiferente a ningún alma de bien 🙂

Chocolate negrísimo no-carb 100% II

No sabéis con qué placer procedo a descubriros esta joya del snackeador/comedor de postres low carb. Está bru-tal: otro auténtico chocolate negrísimo no-carb 0% azúcar y 100% cacao, en el que revolcaros sin el menor atisbo de culpabilidad.

Qué alegría ver que cada día la inquietud por lo low carb (o no-carb) va ganando terreno: hoy fui al Veritas a buscar mi vicio-chocolate negrísimo no-carb 100% cuando vi éste a su vera. No había un 100% cacao… ¡Había dos! ¿Será que el mensaje #sinazúcar poco a poco va atravesando meninges? 😀

Es ligeramente más barato y su “lista de ingrediente” se limita a “cacao”. Así que obviamente me dije “pa’la saca” y confieso que fue amor-incondicional-pa-siempre-desde-el-primer-lametón.

Y debo admitir también que me ha gustado (si cabe) más que el otro 100%. Es ligeramente más suave, aunque tiene (como cabría esperar) un sabor potente y amargo. De textura cremosa, reconforta corazones solitarios y sacia el mono de chocolate más tenaz. Vamos, que “pa’mí pa’siempre” 😛

Ensalada de brócoli crudo con aliño de mostaza y no-miel

Para Jas, quien en su infinita bondad me dio carta blanca para low-carbizar su receta de ensalada de brócoli.

Brócoli crudo, sí, ¡menudo hallazgo! Resulta una ensalada ultra deliciosa y sana a rabiar. También es una de las pocas opciones veganas  que tengo en el blog. No ceso en mi intento de ampliar horizontes para acoger a todo el mundo, que los low-carbistas veganos son el “más difícil todavía” de las dietas bajas en carbohidratos. Ahí va!

  • Medio brócoli verde crudo
  • Media manzana verde (o pera)
  • un buen cacho de coco fresco
  • Un buen puñado de piñones

El aliño original lleva miel, pero se puede sustituir felizmente por leche de coco apañada. Le llamo no-miel porque queda ultra dulce aunque no lleva más edulcorante que el propio azúcar del coco y de la cebolla. Un primor, vamos 😉

Sólo necesitáis:

  • media cebolla picadita
  • pelín de aceite de coco
  • un vasillo de leche de coco
  • una cucharadita de mostaza (idealmente sin azúcar ni aditivos raros)
  • vinagre, sal y pimienta al gusto

Empezamos por hacer el aliño de mostaza y no-miel de coco. Primero hay que sofreír la cebolla despacito en el aceite de coco. Cuando carameliza, añadimos la leche de coco, le damos un garbeíllo, trituramos (o no) y echamos la mostaza también. “Salpimentivinagreamos” al gusto y dejamos enfriar.

Listo el aliño de mostaza y no-miel, llegó el momento de cortar a cachitos el brócoli, la media manzana/pera y el coco fresco. Lo mezclamos felizmente con el aliño y lo cubrimos con piñones a discreción (creo sinceramente que los piñones son como los abrazos, cuantos más, mejor).

Queda de lujo como ensalada tibia y además resulta ideal para llevar de picnic: sin gluten, sin huevos, sin lácteos, a rebosar de fibra y micronutrientes, vegana y low carb 🙂

Chocolate negrísimo no-carb 100%

Por fin llegó el postre/snack/capricho perfecto: chocolate negrísimo no-carb 100% cacao sin gota de azúcar. Ya podemos reservar el delicioso chocolate (muy negro) low carb 99% para ocasiones especiales y regodearnos en chocolate negro 100% sin el más mínimo atisbo de culpabilidad en los días de diario 😉

Es amargo, sí, pero está bru-tal. Lo encontré felizmente en un supermercado Veritas de Barcelona con el cartel de “novedad”. Sirva la presente para declararme fan-incondicional-mientras-viva.

Salsas de soja low carb

¿Sabíais que las salsas de soja normalillas que venden/os ponen en el “japo” están hechas a base de trigo (con su gluten) en casi un 40% y de puro azúcar en otro generoso tanto?

No tenéis que renunciar a ella (ni a los deliciosos sushis sin arroz), pero sí os diría que busquéis una buena: sin gluten, sin azúcar y naturalmente fermentada (como ésta de Kikkoman).

Veréis que está mucho más rica que la otra y podréis bañaros en ella felizmente (tiene 2g de carbohidratos por cada 100 de producto, de los cuales 0 son azúcares). Vuestra cartera apenas se enterará, pero vuestro sistema digestivo os lo agradecerá sobremanera 🙂

No-patata paja I (de puerro)

Sí, está tan rico como parece. Nadie echará de menos los míticos acompañamientos a base de patata paja si puede echar mano de esta versión low carb (infinitamente más sabrosa y nutritiva).

Por si fuera poco, además los puerros son mucho más fáciles de cortar en modo “paja”, que ya vienen felizmente pre-cortados en laminillas y solo hay que hacerlas tirillas.

Más fácil no se puede: freíd la juliana de puerro. Es simple, pero os aseguro que queda tan rico y crujiente que repetiréis. Yo hoy me he decidido por una manteca de cerdo ibérico deliciosa que tolera estupendamente la fritura y aporta un extra de sabor, aunque en aceite de oliva el resultado es un lujazo también.

Cuando lo retiréis, dejadlo escurrir en un colador o similar, así evitáis que se apelmace y pierda “crujientez”. Salpimentad y atacad sin piedad.

Resulta perfecto para acompañar carnes, pescados, huevos y cualquier cosa que se os ocurra (menos aros de cebolla o calçots, por aquello de la variedad 🙂 ).

Crudités (o no) con dip low carb I (de berenjena)

Qué delicia más fácil y fresquita, por favor… ¿Quién necesita palomitas o patatas fritas pudiendo ver el partido/una peli/el atardecer con esta exquisitez al alcance de la mano? Una servidora no, desde luego, que mi culpabilidad e insulina se mantienen bajo mínimos aunque me quede catatónica comiendo ante la pantalla hasta el fin de los días.

Dentro de las “crudités”, me inclino por las tiras de pimiento, de zanahoria (sin abusar, que tienen pelín de azúcar), de apio y de pepino, aunque las opciones son poco menos que infinitas. Como “no-crudités”, adoro remojar unos espárragos trigueros, unos cachos de calabacín salteados o unas pencas de acelga.

Como primer dip-donde-mojar-las-crudités-(o-no), os propongo el raudo-veloz y exquisito baba ganoush de berenjena (os prometo que una vez lo hagáis/probáis no podréis vivir sin él). Es un vicio de cuidao, sin gluten, vegano y perfectamente low carb 🙂

Raudo-delicioso baba ganoush de berenjena (y sus lectinas)

No podéis siquiera imaginar lo vacío de mi existencia hasta el momento en que descubrí esta maravilla… Típico de la cocina turca y griega, el baba ganoush es un puré de berenjena con sésamo absolutamente delicioso.

Queda maravilloso con cualquier cosa, aunque con un pan injera sin gluten y low carb (o con cualquier primo suyo con un nombre más otomano/heleno) os elevará a la estratosfera del placer sensorial.

Procedo a contaros mi “receta infalible en 8 minutos”. Probadla y os aseguro que la idolatraréis igual que yo.

Necesitáis:

  • una berenjena hermosa
  • un diente de ajo
  • una cucharada de tahine (o crema de sésamo)
  • sal y zumo de limón o vinagre al gusto

Yo me limito a meter la berenjena entera (con un cortecillo para que no explote) en el microondas a máxima potencia 6-7 minutos. Una vez cocida, la corto en cachillos (no quitéis la piel, que para  vuestra microbiota intestinal será un festín¹) y la trituro con el resto de ingredientes. ¡Listo! 8 minutos bien empleados 😀

  1. Para los recelosos de la nada desdeñable cantidad de lectinas que os caerían si optáis por incluir la piel de la berenjena, el debate está abierto y aquí 🙂

No-zumo de desayuno low carb II (de infusión de escaramujo e hibisco)

Sí, un zumo low carb. Qué hallazgo, por favor. Propiedades pro-sistema inmune aparte, me declaro fan incondicional de esta infusión color rubí de sabor intenso, ácido y dulzón. La encontré por casualidad cuando fui a por rooibos al Corte Inglés. Está deliciosa. Y si en modo infusión es un primor, ¡imaginad en modo refresco/no-zumo de desayuno!

También os diré que ni siquiera creo que sea necesario edulcorar la infusión, resulta deliciosa tal cual. Una bebida  harto refrescante sin azúcar, sin lácteos, vegana, low carb y sana a rabiar que hará que descartéis los zumos sin un atisbo de duda. ¡Probadla si podéis!