Terapia nutricional y recetas bajas en carbohidratos

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Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Brownie «Keto and Me» para Zetatesters o «el soborno»

8 junio, 2019

Brownie «Keto and Me» para Zetatesters o «el soborno»

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El otro día tuve el inmenso honor de ser entrevistada por Marc Alier de Zetatesters, un podcast de desarrollo personal muy molongui. La verdad es que me lo pasé bomba (aunque definitivamente la oratoria no es uno de mis talentos naturales).

 

 

Así que si os apetece comprobar por qué me dedico a escribir y no a hablar (o pasar un rato oyendo mis lapsus y burradas diversas en general – que Marc supo reconducir con una pericia y «savoir faire» exquisitos), este es vuestro podcast (en mi defensa diré que estaba muy emocionada) 😀

EB-54 Dieta Low carb y Cetogénica, combatir el cáncer y felicidad, con Inés de Lowcarb.es

 

Sí os diré que el brownie que llevé (proveniente de mi lote botín de «Keto and Me» – aquí tenéis el enlace con el cupón descuento por si os puede la curiosidad), hecho de buena mañana y con el cerebro apagado… triunfó 😀

 

 

Si tampoco os despertáis con la cabeza despejada y emanando claridad mental, pero os habéis propuesto acudir a una cita convenientemente escoltados por un dulce soborno… este es vuestro brownie. No solo queda tremendamente jugoso y con un intenso sabor a chocolate, también cuenta con la inestimable ventaja de que lo podéis hacer con los ojos cerrados.

 

 

Únicamente requiere abrir un bote y volcar su contenido (que básicamente es harina de coco, almendra molida y chocolate) sobre unos huevos, algo de agua y mantequilla. Y hornear, eso sí.

La parte más peliaguda fue colocar las medias nueces de manera más o menos uniforme para luego hacer «mini-brownies nuecificados» (para que veáis la ínfima dificultad que atesora el proceso).

 

 

Ya veis, cualquier sonámbulo con acceso a un horno y apenas media hora de precioso tiempo mañanero puede materializar esta soberbia delicia chocolateada sin dar siquiera tiempo a las sábanas para que se despeguen.

Y si el plan es usarlo como soborno, siempre podéis optar por el viejo truco de partirlo en 16 cuadraditos pero llevar solo 9 😀

 



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