Tu destino no está en las estrellas…

¡está en tus manos!

Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

«Mamma mia» o nunca me apasionaron los cupcakes…

6 diciembre, 2018

«Mamma mia» o nunca me apasionaron los cupcakes…

0 Comments

… ¡hasta que probé los míos! Hay momentos en la vida en los que la modestia, sencillamente, sobra. Y este es uno de ellos. Mamma mia! Estos cupcakes han despertado a bocinazos a la comedora compulsiva que hay en mí (cosa que juro no había ocurrido jamás con los abarrotados de buttercream). Quedan indescriptiblemente soberbios (¡modestia aparte!)

 

 

Eso sí, aunque no lleven esa “cobertura-mazacote” de mantequilla con azúcar, sino una adictiva mousse de mascarpone, el “chute” insulínico no os lo quita nadie (ved por qué en los sermoneos sobre edulcorantes y lácteos). Así que mejor relegad este milagro a reuniones bien concurridas (en las que la carga glucémica se reparta entre muchos páncreas)… ¡y haced poquitos!

 

 

Si por casualidad acontece que es hoy el día feliz, sabed que solo necesitaréis preparar unas magdalenas de cacao low carb y cubrirlas con una rotundamente pecaminosa mousse de mascarpone y frambuesas, una versión de la crema de mascarpone del inefable tiramisú, pero con frambuesas trituradas en lugar de café. Infalible.

 

 

Si no os apetece hacer magdalenas, sabed que en modo mousse de frambuesas sin “cupcakeizar” también es una absoluta maravilla (que aniquilará ipso facto cualquier rastro de anhelo tanto de helado como de postre lácteo que tengáis). Y solo necesitáis:

 

  • 100g de mascarpone
  • 100g de nata montada
  • un buen puñado de frambuesas
  • edulcorante al gusto (yo le echo una cucharadita de xylitol)

 

 

Para amalgamarlo todo bien, yo disuelvo el edulcorante en un pelín de nata (que caliento unos segundos al microondas) y lo mezclo con el queso y las frambuesas trituradas. No queda más que batir el resto de la nata bien fría y añadirla a la mezcla con cariño y movimientos envolventes.

¡Y ahora llega el momento divertido! Meter la mousse en la manga y hacer un churro alegre que cubra la magdalena. No os preocupéis si no sois duchos con la manga pastelera, que puesta a cucharadas quedará superlativa igual (solo coronadla con más frambuesas y nadie se enterará).

 

 

Si tuvierais a mano, un toquecillo de cacao en polvo para rematar lo elevará aún más en la escala de la exquisitez. Y ya tendréis listo vuestro botín de cupcakes low carb, listo para ser convenientemente repartido entre tantos páncreas como sea posible.

 



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.