Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Nutriendo a tus genes («Deep Nutrition» de Cate Shanahan)

20 agosto, 2017

Nutriendo a tus genes («Deep Nutrition» de Cate Shanahan)

0 Comentarios

He aquí mi nueva biblia, «Deep Nutrition» de la Dra. Shanahan, una auténtica obra maestra que evidencia que la nutrición no es una mera forma de saciar el apetito, sino un medio de comunicación con nuestros genes¹.

Si creéis que para asegurar la salud óptima de vuestro futuro bebé basta con que os cuidéis un poquillo cuando os quedéis embarazadas (vosotras) y  ni eso (vosotros), estáis muy equivocados. Es más, sus genes no solo reflejarán los cambios epigenéticos que vosotros le leguéis, sino los de vuestros padres y abuelos. Y el «cómo» y el «por qué» están aquí (rigurosamente apoyados por 35 páginas de referencias).

 

 

Descubrí a Cate Shanahan en un video de Youtube en el que explicaba la bioquímica de los lípidos sanguíneos (si queréis entender cómo funciona el ciclo lipídico, el vídeo es una buena introducción y el libro no escatima en detalles). Y es que después de liberarse de su propia adicción al azúcar y dar un vuelco a su salud gracias a las bondades de «la dieta humana», la Dra. Cate decidió dejar la medicina de familia para meterse de lleno en el tortuoso mundo de la salud metabólica.

Y aquí nos describe lo que ella considera la alimentación humana óptima, que ha compilado (tras estudiar las características que comparten las distintas cocinas tradicionales) en cuatro pilares, basados en el consumo de:

  • carne (y/o pescado) cocinada/o en su hueso/espina,
  • fermentados y germinados,
  • casquería y
  • productos frescos.

En base a lo que llevo aprendido (y experimentado en mis carnes) hasta la fecha, no tengo nada que rebatirle.

El libro también profundiza en un par de ideas que creo vale la pena resaltar:

  • Los alimentos que ingerimos no solo nos nutren, también ejercen como fuente de información a nivel celular de lo que ocurre en el mundo exterior. Considerad mTOR (la ruta metabólica que puede acelerar y detener el cáncer), por ejemplo: según los nutrientes que detecta, elige invertir la energía en que la célula se auto-repare o en que se divida. Para que luego digan que la nutrición no influye para nada en el cáncer…

Así que la comida no es un mero combustible, es parte del código que decide qué genes se expresan. Podemos ser portadores del gen ApoE4 (reiteradamente relacionado con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y alzhéimer), pero una dieta adecuada puede mantenerlo inerte de manera indefinida².

He aquí el bello y esperanzador mensaje que transmite el libro: no estamos supeditados a una genética que nos condiciona. Nuestra alimentación y estilo de vida influyen en nuestro bienestar, salud, belleza y longevidad (y en los de nuestros descendientes).

  • Ofrece una detallada (y científicamente respaldada) lista de los «peores agresores» de la dieta moderna. Ante todo, nos insta a evitar los procesados, el azúcar, las grasas trans (margarinas y mantecas hidrogenadas varias) y los aceites vegetales de fácil oxidación (como el de colza, soja o maíz). Nos recomienda sustituirlos por aceite de oliva, de coco, de nuez de macadamia, mantequilla y grasas de origen animal (idealmente, de animales felices que hayan tenido acceso al sol y comido lo que deben comer).

Y, cómo no, también coincido con la Dra. Shanahan en su vehemente recomendación de que la mejor dieta es aquella en la que se cocina de principio a fin con ingredientes frescos de la mejor calidad posible.

Si bien quizás no le regalaría el libro a alguien que no tuviera un interés previo en el tema (profundiza mucho en mecanismos bioquímicos y de expresión génica), confieso que yo no he sido capaz de soltarlo de principio a fin. Y sabed que todas sus tesis están cuidadosamente apoyadas en una plétora de artículos y referencias. Creo firmemente que este libro también debería ser de lectura obligada para cualquier profesional remotamente relacionado con el asesoramiento nutricional. Es plusquam-riguroso y no deja un solo hueco por llenar. Desde luego, como libro, ha sido un curro.

 

teclado del piano y pianista

 

  1. La nutrigenómica y la nutrigenética ya se están encargando de dilucidar los mecanismos bioquímicos por los que los nutrientes «hablan» con nuestros genes y los instan a modificar su expresión. 
  2. En «Gluten Freedom«, Alessio Fasano hace una analogía a este respecto comparando nuestro código genético con un piano y nuestro microbioma con el pianista. Qué genes se expresan dependerá de quién se siente a tocarlo. Y nosotros lo decidimos, en gran parte, a través de nuestra alimentación. Así, independientemente de la genética que nos haya tocado en suerte, tenemos el poder de obstaculizar o motivar al pianista a tocar (o no) nuestro Himno a la Alegría particular.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *