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Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Casi-fideuá low carb (o «un cuento con moraleja»)

25 septiembre, 2018

Casi-fideuá low carb (o «un cuento con moraleja»)

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He aquí el patito feo por el que nadie suspira pero que acaba transformándose en un bello cisne… hecho fideuá. La moraleja del cuento es que «diferente» no tiene por qué implicar «vergonzoso y raro», sino que puede devenir en «majestuoso y especial». Os acordáis, ¿verdad? Pues resulta perfectamente aplicable a esta estratosféricamente exquisita casi-fideuá low carb: puede que la miréis con desconfianza y poco entusiasmados en un principio, pero acabará por alzarse con una victoria apabullante en el podio de vuestras «fideuás favoritas jamás catadas» cuando le deis una oportunidad.

 

El pobre patito feo «a priori» (Disney, 1939)

 

El plan es sustituir los fideos por unas deliciosas tiriñas de calamar (que acaban bellamente enrolladas además de rotundamente deliciosas). Así que no solo obtenemos una fideuá paleo, sin gluten y baja en carbohidratos, también (al final), será una sabrosa belleza que aniquilará cualquier anhelo de spaghetti marinara o similar que pudiera rondaros.

 

 

Eso sí, la belleza tiene un precio… en tiempo. No tiene por qué salir mucho más cara que una fideuá tradicional, con apenas un par de mejillones y/o almejas y/o gambas iréis sobradísimos (que la no-pasta de esta versión ya aporta por sí sola una «jartá» de sabor). Pero el ratiño de limpiar los calamares (a menos que vuestro pescadero os quiera mucho) no os lo quitará nadie. Así que no elegiría esta receta para halagar a un grupo abultado de dignos comensales, pero si queréis demostrar amor incondicional a uno (o a lo sumo a dos), ¡desde luego una ovación y/o un beso os llevaréis!

 

 

Para ir bien, yo os diría que calculéis al menos 7-8 calamares medianitos por cabeza. Las patitas ejercerán a modo de calamar propiamente dicho y las caperuzas (alegremente cortaditas en tiriñas), de digno fideo paleo low carb.

Como nos ahorramos el rollo cubrir de agua y dejar cocer, conviene abrir los mejillones/almejas/berberechos aparte y añadírselos al final, pero las gambas pueden echarse un par de minutejos después de los no-fideos y simplemente saltearlas con ellos.

 

 

Así que, una vez limpitos los calamares, el único trabajo que quedará por hacer es apañar un alegre sofritillo (yo le echo una cebolla, medio pimiento verde y medio rojo picaditos) al que se le puede añadir (o no) un ajico sabrosón y un tomate rallado cuando ya esté doradito. Salpimentad y removed de vez en cuando, hasta que el olor os obligue a echar las patitas de calamar y los no-fideos. En apenas 4 o 5 minutos, estarán listos para ser felizmente coronados con los moluscos que hayáis tenido a bien reservarles y ser servidos calentitos.

 

 

Apuesto a que cualquier recelo inicial se desvanecerá tras el primer bocado de este peculiar cisne encarnado en no-fideuá de calamar. Sencillamente: es más sabrosa, más saciante, más zalamera, más nutritiva y rotundamente más bella que su prima de pasta de trigo. Veréis como vale la pena el tiempo invertido.

 

El bello cisne «a posteriori» (Disney, 1939)


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