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Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

“No-pan” de calabacín o “puedes llegar a cualquier parte…

8 diciembre, 2018

“No-pan” de calabacín o “puedes llegar a cualquier parte…

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siempre que andes lo suficiente” decía Lewis Carroll, el insigne autor de “Alicia en el País de las Maravillas”.

Adivino que, ante mis quejumbres, el buen escritor y matemático me preguntaría cuánto tiempo hace que celebré mi “no-cumpleaños” o vi la brillante sonrisa de un gato en la luna por última vez. A lo que yo respondería con un tenue “demasiado”…

¡Quizás sí va siendo hora de echarse a andar!

 

 

Pero, antes, vale la pena meterse un buen cacho de “no-pan” de calabacín en el zurrón. Tanto puede saciar el hambre, como actuar a modo de arma arrojadiza contra los soldados de la caprichosa reina de corazones.

Además, apenas se desmenuza, por lo que es perfectamente “tostable” al amor de la lumbre. Sin duda, esta densa delicia especiada tendrá un lugar de honor en mi kit de supervivencia la próxima vez que me toque echarme a andar.

 

 

Además es muy fácil de hacer (que pelín aturdidos antes de emprender el camino sí que estamos). Para un “no-pan” alegre de palmo, solo hay que encender el horno (a 180ºC) y reunir:

 

  • medio calabacín (cocido y triturado, al micro se hace en un plis)
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas de harina de coco
  • 6 cucharadas de harina de almendra
  • una cucharadita de impulsor químico (o bicarbonato)
  • una cucharadita de jengibre molido
  • una cucharadita de mezcla de 5 especias o garam masala, la que más rabia os dé (o tengáis a mano)
  • una cucharada de aceite de oliva y un pellizco de sal
  • pipas de girasol, calabaza y/o piñones a discreción

 

 

Por un lado, mezclad el puré de calabacín, las yemas, el aceite y las harinas y, por otro, batid las claras a punto de nieve. Unid ambas preparaciones con amor y paciencia (si estáis de buenas, añadid algunas pipas a la mezcla). Verted la masa resultante en un molde con papel sulfurizado engrasado y cubridla con una lluvia generosa de pipas y piñones. Hornead hasta que los bordes se separen del molde, esté dorado y huela que alimente.

 

 

Y estará listo para ser arrojado, tostado o utilizado como kit de supervivencia del caminante. Ánimo y al toro.



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