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PORQUE LOS GENES NO SON UNA CONDENA VITALICIA

Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Pastel verde de verduras (o «una verde verdad a medias»)

7 enero, 2019

Pastel verde de verduras (o «una verde verdad a medias»)

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Alguien muy sabio de mi entorno inmediato (cuya opinión respeto sobremanera) siempre dice que no hay que mentir, pero que es perfectamente lícito omitir ciertas verdades. En especial, cuando es por un buen fin. Y he aquí un fin encomiable: que los a priori reticentes a comer verduras se decidan a darles una oportunidad.

Porque sí, es verde y es un pastel, pero, obviamente, no es un «pastel».

 

pastel de verduras

 

 Eso sí, afirmo rotundamente que, aunque no sea lo que uno esperaría del término «pastel», está tremendo.

Y aunque es posible que mi juicio esté ciertamente sesgado por el hecho de que disfruto enormemente con un plato de coles de bruselas aderezadas con brócoli, estaréis de acuerdo conmigo en que esta belleza de pastel verde resulta mucho más difícil de rechazar que un plato con judías y coliflor 😊

 

 

Y encima, aunque no lo parezca, es rematadamente fácil de hacer y acepta mil combinaciones. Este pastel en particular contaba con una bella muralla de judías verdes y un botín a base de coles de Bruselas y brócoli, pero con cualquier resto de verduras que tengáis por ahí quedará estupendo (y disimulará tanto su textura como su sabor).

 

 

Si os decidís a «pastelizar» esos restos de verduras diversos para «engañar» majamente y con buen fin a los reticentes a las mismas, solo tenéis que picarlos (ya cociditos, pero idealmente al dente) y mezclarlos con el «mortero» del pastel.

Para estos dos bellos pastelitos, he usado un huevo, dos cucharadas generosas de leche de coco con toda su grasiña (felizmente sustituible por nata para cocinar), una cucharadita de cúrcuma (nunca pierdo la oportunidad de añadir un poco allá donde puedo), dos cucharadas de harina de almendra, sal y pimienta.

¡Adaptad las cantidades al molde que hayáis dispuesto y/o al número de reticentes a «engañar»!

 

pastel de verduras
«Pastel» casi listo, pero con puntitas feúchas

 

Si os gusta el estilo «charlota», solo tenéis que echar mano de un molde redondo para emplatar, colocarlo sobre una base apta para horno cubierta con papel sulfurizado y cubrir la base con la mitad del «mortero». Disponed las judías contra el molde (no os preocupéis si no están igualadas, que luego les cortaremos la puntita) y acabad de verter el resto de la mezcla.

Y al horno precalentado a 180ºC con ello. Veréis que por abajo se cuela un poquillo de huevo pero, si lo horneáis rápido, la pérdida es poco menos que insignificante.

 

 

En apenas 10 o 15 minutos, según el tamaño de los moldes en cuestión, los «pasteles» habrán cuajado y estarán listos para ser adecentados para su presentación.

Cortad las puntitas de las judías verdes (en la foto de un pelín más arriba, se ve como salen del horno ciertamente feúchas), retirad el molde con cariño (pasando un cuchillo sale con bastante facilidad).

 

 

Y proceded al engaño con la tranquilidad de saber que vuestras intenciones son nobles 😀



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