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Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Quiche de pollo al curry indoeuropea y anti-alzhéimer

14 junio, 2019

Quiche de pollo al curry indoeuropea y anti-alzhéimer

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Hoy os traigo una exquisita fusión de los recetarios indio y europeo, inspirada por una curiosa anécdota que creo os motivará a cederle un lugar de honor a la cúrcuma (o «la piedra filosofal hecha raíz») en vuestros menús.

¿Sabéis qué condujo al Dr. Greg Cole (un reputado neurólogo de la Universidad de California en Los Ángeles, especialista en alzhéimer) a investigar durante más de 25 años los efectos protectores de la cúrcuma sobre la demencia?

 

 

Durante un voluntariado en India, el joven médico tuvo ocasión de presenciar las autopsias de los ancianos fallecidos en una ciudad donde convivían indios y europeos. Le llamó mucho la atención que los cerebros autóctonos presentaban una coloración amarilla¹ y un córtex con una densidad envidiable, mientras que los europeos se veían descoloridos, pochos y con apenas la mitad de volumen.

 

 

Aunque por aquel entonces no lo pudo demostrar, sospechó que toda una vida de sabrosos guisos con curry podría haber protegido los cerebros amarillos del deterioro, mientras que la típica dieta británica abarrotada de azúcar habría contribuido a la «carcoma» progresiva de los cerebros europeos. ¡Y tenía razón²!

 

 

Me permito asumir que ya evitáis el azúcar, así que solo me queda recomendaros con ahínco que le echéis curry a todo lo «currizable», como los sofritos, las sopas, las tortillas… y las quiches (como la soberbia delicia que os propongo hoy).

Madre mía, qué rica está. Me he enamorado sin remedio al primer bocado. Y eso que ha nacido a modo de «receta de aprovechamiento» de un maravilloso tupper de pollo al curry súper fácil que atesoraba en el congelador.

 

 

Tenía un mono tremendo de quiche, pero no me tocaban lácteos hasta el día de juicio (que el otro día me pasé tres pueblos). Y de pronto me iluminé: el pollo al curry cuenta con la ventaja añadida de no necesitar nata (ni nada) porque ya lleva leche de coco. Así que me he limitado a apañar una masa quebrada o el tesoro del «no-panadero» y rellenarla con el pollo a cachillos con toda su salsa y dos huevos batidos.

 

 

He horneado la paleo-quiche a 180ºC apenas media horita, hasta que el olor ha sido demasiado tentador y el palillico ha salido seco.

Y me ha gustado tanto que la he elevado de «receta de aprovechamiento y quita-mono de quiches» a «la tengo que publicar y acordarme de hacerla la próxima vez que me proponga conquistar a algún incauto, que no solo caerá derrotado a mis pies, encima le estaré ayudando majamente a eludir el alzhéimer» 😊

 

 

(1). La curcumina, el más ilustre principio activo de la cúrcuma, atraviesa la barrera hematoencefálica, así que no sorprende que su poder de «convertir en oro todo lo que toca», a la larga, alcance el cerebro. 

(2). Y, afortunadamente, ya sabemos por qué (ved más detalles en las reseñas de mis idolatrados El Fin del Alzhéimer y Antídoto para el Alzhéimer).



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