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Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Rebozado paleo low carb II (semillas a examen)

24 enero, 2016

Rebozado paleo low carb II (semillas a examen)

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Por si no os convenció el surtido de rebozados paleo low carb I y/u os decantáis por una sana variedad, he aquí mi segunda propuesta de no-empanados, esta vez a base de semillas, convenientemente examinados. ¡Si será por dignos sustitutos del pan rallado!

 

 

Medalla de oro: Semillas de cáñamo

Os presento el rebozado con cáñamo (en la figura de sus deliciosas y ultranutritivas semillas). Y es que este dechado de virtudes nutricionales es un absoluto hallazgo además de una auténtica delicia low carb (y que sepáis que el que procedo a comentar es el rebozado más caro que me he echado a la cara con mucha diferencia: un paquetillo de semillas de cáñamo para ensaladas me ha costado más de 10 euros – y los volvería a pagar sin duda, de ahí la medalla de oro)

El modus operandi no esconde ningún secreto (aparte de rezar a todos los santos para que el rebozado se mantenga más o menos adherido): embadurnad lo que fuera que vayáis a no-empanar en huevo batido y rebozadlo en las semillas de cáñamo. Si tenéis a mano, yo las mezclo con harina de almendra (porque es mucho más asequible y ayuda a que se adhieran al «ente a rebozar»). Proceded a su fritura seguida de un mínimo reposo en un papel de cocina absorbente.

 

 

Qué rico queda, por favor… ¡Le da mil patadas al rebozado de pan rallado!

Medalla de plata: semillas (enharinadas) de sésamo

¿Tenéis un botecillo de semillas de sésamo en el armarito de las especias que vais reponiendo conforme caducan sin saber muy bien qué hacer con ellas? Pues sabed que podéis destinarlas a probar felizmente el rebozado con sésamo.

El único secreto que os diría para el susodicho rebozado es que añadáis un poquillo de harina de sésamo (o de almendra en su defecto) a las semillas para ayudar a que se adhieran a lo que fuera que tengáis hoy para rebozar ya pasado por huevo batido.

 

 

Admito que su sabor no es comparable al rebozado con semillas de cáñamo, pero queda muy rico y no requiere que rehipotequéis la casa.

Eso sí, nadie echará de menos el rebozado tradicional (ni será consciente de la mínima proporción de hidratos de carbono que está consumiendo). Para los curiosos y/o dubitativos, ¡aquí os dejo el análisis nutricional!

Si es que además es una bomba de fibra, ácidos grasos insaturados, antioxidantes, proteína vegetal, vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, E, K, calcio, magnesio, fósforo, potasio, yodo, hierro, selenio y zinc. Ya veis, un primor. Aunque para que las semillas no os atraviesen sin más, eso sí, intentad incorporarlas en parte molidas o trituradas (o tirad de gomasio, la deliciosa y nutritiva sal de sésamo, de vez en cuando).

 

 

Medalla de bronce: semillas de amapola

Aquí os traigo otro no-empanado, el excelso rebozado con amapola (o sus semillas, vamos). Si bien puede que os resulte pelín estrambótico, sabed que queda delicioso (aunque su sabor no es comparable a los anteriores, de ahí el tercer puesto).

Dicho esto, sí es infinitamente más agradecido que la mayoría de no-empanados catados hasta la fecha (básicamente porque no hay que ir picando frutos secos, basta con abrir la bolsa felizmente) y además las semillas de amapola tienen mucho calcio, hierro y vitamina A. Y ahí queda eso 😋

Accésit: semillas de chía

Este rebozado bien valía un accésit. Y es que ved aquí mi último tesoro: unas semillas de chía ya molidas cuya misión en la vida bien puede ser la de ejercer de digno rebozado sin gluten, paleo y low carb.

Y sabed que lo ejerce a la perfección. Eso sí, se quema enseguida, así que es perfecta para no-empanar lomos de atún, croquetas con base de aguacate y cosiñas que no requieran una cocción prolongada.

Pero no la uséis para no-empanar albóndigas, huevos a la escocesa o libritos, ¡que se os quemará el rebozado! Eso sí, solo vuelta y vuelta, queda sabrosa y crujiente. Definitivamente, se merece arrimarse al podio de mis no-empanados con semillas favoritos.



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