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Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Tronquetes de chocolate (para el castor bailongo)

17 mayo, 2021

Tronquetes de chocolate (para el castor bailongo)

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Nietzsche decía que un día sin bailar es un día perdido.

Yo siempre tuve dos pies izquierdos (y en consecuencia, el carnet de baile vacío), así que perdí una barbaridad de días. Hasta que el confinamiento me descubrió… al castor bailongo.

 

[Para comprobar nuestras habilidades bailongas en toda su plenitud, ved el vídeo abajo de todo!]

 

Y como sincero agradecimiento por tantas horas de bailoteo aprovechador de días ya no perdidos, quise agasajar a mi alegre compañero de baile con su manjar favorito: los troncos.

Y ya que iba a acabar comiéndomelos yo (mi castor baila como los ángeles, pero la verdad es que muy goloso no es), aproveché para hacerlos bajos en carbohidratos y de chocolate [será por excusas para regalarme dulces keto 😊]

 

 

Si quisierais probarlos, sabed que para la adictiva masa mitad bizcocho-mitad galleta de unos 4 o 5 tronquetes, necesitaréis:

  • un huevo
  • 40g de mantequilla blandita
  • nueces molidas a discreción – dependerá del tamaño del huevo, a mí me han bastado unos 80g (felizmente sustituibles por harina de almendra, de avellana y prácticamente de cualquier fruto seco que se os ocurra)
  • una cucharada de cacao puro en polvo

 

 

Mezcladlo todo (debe quedar como una plastilina densa, si veis que no, añadid más frutos secos molidos) y distribuid la masa en tantas bolas como tronquetes queráis hacer. Metedlas envueltas en papel film (o bolsitas rectangulares para congelar, que nos facilitarán el proceso de dar forma después) en la nevera, que reposen un buen rato o no habrá quien las manipule.

Id encendiendo el horno a 180º y recuperando esos moldecitos cilíndricos de hacer canutillos. Embadurnadlos bien de mantequilla o la masa se pegará y (aunque estará buenísima igual) no podréis despegar los tronquetes con elegancia

 

 

Sacad las bolas de la nevera, aplanadlas con un rodillo sobre un papel de horno (dejando el papel film entre el rodillo y la masa o también se os pegará) y dadles forma de rectángulo, o elipse o círculo o lo que más rabia os dé.

Retirad el papel film y colocad la placa alrededor del tubito enmantequillado (siempre a través del papel de horno). Colocadlos sobre ese mismo papel de horno (dejándolo pegado por la parte inferior) para manipularlos lo menos posible y así reducir drásticamente el riesgo de desastre.

Y al horno con ellos. El tiempo de cocción variará según cuán gruesos os hayan quedado, pero no os alejéis mucho, que en apenas 15 minutos seguramente estarán listos para ser alegremente liberados. Lo sabréis porque toda la cocina olerá a galleta de chocolate, empiezan a dorarse y las puntas se separan del moldecico.

 

 

Ya podréis dejarlos enfriar felizmente mientras preparáis ese sabroso relleno de trufa.

Para estos 4 tronquetes, a mí me han bastado 100ml de nata para montar (batida bien fría hasta que coja la consistencia deseada), a la que he añadido una cucharada generosa de cacao puro en polvo.

 

 

Probadla a ver si preferís edulcorarla un poquito. Y a la manga pastelera con ella (o no, que con una cuchara y un poquito de maña también se rellenan estupendamente).

 

 

Quedan riquísimos, tanto recién hechos, como congelados. Y resultan perfectos para endulzar ese requerido baile diario, con o sin castor 😅

 



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