Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Tartaleta de yogur (terapia para el «Diógenes neveril»)

29 abril, 2020

Tartaleta de yogur (terapia para el «Diógenes neveril»)

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Si también habéis caído en ese (casi) síndrome de Diógenes «neveril», que nos ha llevado a acumular una cantidad ingente de comida sin que nuestra capacidad engullidora haya aumentado en consonancia, he aquí una sabrosa y conveniente solución (que no solo de bizcochos vive el cocinillas confinado).

 

tartaleta de yogur con frutas del bosque low carb sin gluten sin azucar

 

Y es que lo que empezó siendo un huevo solitario a puntito de caducar, un yogur que empezaba a explorar por su cuenta los secretos de mi nevera y un puñado de fresas de lozanía más que discutible, ha acabado convertido en un milagro hecho tartaleta (súper fácil, además).

 

 

Claro que la «experiencia vital» de los ingredientes no es una condición sine qua non  para que salga bien, pero en épocas inciertas con alta incidencia de curiosos síndromes de Diógenes alimenticios consuela saber que su «frescura relativa» tampoco es un inconveniente 😅

Y nadie sospechará que el yogur estaba (pelín) caducado y/o las fresas (semi)-pochas.

 

masa quebrada low carb sin gluten

 

Si habéis resuelto que HOY es el día en el que pondréis un dulce remedio a ese acúmulo de comida a punto de caducar que atesoráis en la nevera, sabed que, para la masa brisa de una tartaleta (de unos 18-20 cm de diámetro), necesitaréis:

  • 1 huevo
  • 50g de mantequilla blandita
  • 4-5 cucharadas de harina de almendra (según el tamaño del huevo, debe quedar una masa bien denseta)
  • 1-2 cucharadas de harina de coco
  • edulcorante al gusto (yo le pongo una puntita de xylitol, pero mejor probadlo a ver, idealmente, después de echar un ojo a Edulcorantes: el Dilema o «Mary Poppins solo hay una»)

 

 

Y para rellenarla, ese yogur (de coco o no, según os merezcáis/elijáis) y esas fresas semi-pochas (o no) que empiezan a sentirse demasiado cómodos en vuestro frigorífico. Y quien dice fresas, dice cualquier ente susceptible de maridar bien con el yogur.

 

 

Y el proceso es sencillísimo. Solo hay que mezclar los ingredientes de la masa, hacerla una bola con la ayuda de un poquito de papel film y dejarla un rato en la nevera (ahora que ya habrá un huequecito 😁) para que asiente la mantequilla y se deje manipular.

 

 

Una vez bien firme (y después de encender el horno a 180º), solo hay que colocarla sobre un papel sulfurizado (manteniendo encima el film – no toqueteéis la masa sin el film, que se desmenuza) y aplanarla con la inestimable ayuda del rodillo.

 

tartaleta de yogur con frutas del bosque low carb sin gluten sin azucar

 

Y ya se puede colocar sobre el molde (no quitéis el papel sulfurizado, dejadlo entre la masa y el molde o se irá todo a pique), retirar el film y hornearla alegremente hasta que se dore (a mí me ha tardado apenas 15 minutos de ná).

 

tartaleta de yogur con frutas del bosque low carb sin gluten sin azucar
Intentando tentar a mi compi de confinamiento (sin éxito)

 

Y una vez alegremente crujiente y pelín reposadita, ya se puede rellenar con el yogur (edulcorado o no, a mí me encanta así tal cual).

 

tartaleta de yogur con frutas del bosque low carb sin gluten sin azucar

 

Si las fresas aún estuvieran de buen ver, siempre podéis colocarlas bellamente sobre el yogur. Si no (como era mi caso de hoy), pueden «mermeladizarse» en apenas 5 minutejos (ved la mermelada low carb «calma-ansias» para más señas) o simplemente triturarse con un pelín de zumo de limón (y nadie sospechará que estaban semi-pochas).

 

tartaleta de yogur con frutas del bosque low carb sin gluten sin azucar

 

Y la milagrosa tartaleta estará lista para tentar compis de confinamiento.

No os puedo asegurar que tengáis éxito en este último cometido (yo he fracasado estrepitosamente), pero sí que la tartaleta queda riquísima, que el ecosistema de vuestra abarrotada nevera (como mínimo) evolucionará un poquito… y que vuestro casi Diógenes pasará desapercibido unos días más 😅

 



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