Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

¡Cuidao’! (flan de mascarpone con «no-caramelo» de café)

4 noviembre, 2020

¡Cuidao’! (flan de mascarpone con «no-caramelo» de café)

6 Comentarios

Sí, de verdad, hay que tener mucho cuidao’ con esto, porque es un auténtico peligro y va a despertar a los comedores compulsivos que llevéis dentro. Y querréis más, y más, y más.

Mi consejo es que os aseguréis de tener que repartirlo entre muchos estómagos medianamente saciados. Idealmente, además, que lo distribuyáis graciosamente (y a partes iguales) de inicio… o empezarán a volar dagas alrededor del flan que sobre de la primera ronda 😅

 

flan de mascarpone con café keto sin azucar low carb

 

Y a pesar de ser obscenamente adictivo, es súper sencillo de hacer.

Para un flan alegre que active los circuitos cerebrales de la adicción de unos 4 lanzadores de dagas, solo necesitáis:

  • 3 huevos
  • 250g de mascarpone
  • edulcorante al gusto
  • chorrillo de esencia de vainilla (por si dudáis, esta es mi favorita, que no lleva cosas raras y está tremenda)

 

 

Y no tenéis más que mezclarlo todo con cierto poderío, meterlo en una flanera (yo le he puesto papel sulfurizado porque le iba a hacer fotos boca abajo, pero la superficie queda tan dorada y bella que no creo que haga falta desmoldarlo) y al horno precalentado a 180ºC con ello (eso sí, al baño maría, sumergido en una fuente con agua, poniendo cuidado en que la flanera sea lo suficientemente alta como para que el agua no pueda colarse dentro de la mezcla aunque hierva).

Y en apenas 30 o 45 minutos, según el horno y la forma de la flanera en cuestión, la superficie estará dorada y el interior cuajado y cremoso. La prueba del palillo que sale seco os lo confirmará.

Sacadlo del horno y dejadlo templar por ahí.

 

 

Y debo decir que así tal cual está brutal, pero el «no-caramelo» de café le da un sabor a tiramisú… irresistible. Y se hace casi solo.

Para el bolecito de la foto (que ha bastado para cubrir y saborizar el flan después de que «desaparecieran» un par de cucharadas), me he limitado a añadir media cucharadita de harina de konjac (sí, el rizoma del «no-ser» que os presenté aquí, que también lo venden en forma de harina y es un espesante ultra-rápido y eficaz) a una tacita de café recién hecho y bien caliente. Con removerlo unos segundos, el konjac hace su magia y lo espesa sin aportar sabor, dándole la textura y el brillo del caramelo, con el sabor del café. Brutal.

Si no tuvierais harina de konjac, con añadirle al café bien caliente gelatina prehidratada (contando con que las cantidades que indica el fabricante son para que el líquido gelifique, así que con la mitad se logra que las mezclas espesen sin llegar a gelificar), remover y dejarlo que espese, problema resuelto también.

 

El milagro del «no-caramelo» de café en 5 segundos

 

Y obtendréis un flan ultra-cremoso, con un tentador aroma a mascarpone avainillado, bañado en jarabe sabor café… Como un beso de tiramisú.

Lo dicho, es un peligro de cuidao’.

 

flan de mascarpone con café keto sin azucar low carb
Mirad qué pecado… (los granos de café los he puesto solo a modo de atrezzo 😁)


6 pensamientos sobre “¡Cuidao’! (flan de mascarpone con «no-caramelo» de café)”

  • Hola!!
    Me ha encantado esta receta tan sencilla, soy una amante del café y el flan de queso, así que estoy con muchiiisimas ganas de probarlo.
    Tengo una duda, ¿cuándo echas el «no caramelo»? En la base del molde antes de verter el flan o una vez hecho el flan por encima?
    ¿Y con gelatina que cantidades tendría que utilizar para el no caramelo??

    Muchas gracias!!

    • ¡Hola Iran!! Sí… está tremenda, la maldita 😅 Uno de mis postres favoritos, sin duda.

      ¡No, no! El «no-caramelo» se echa por encima cuando ya está todo listo o se espachurra el flan (como no es azúcar quemado, sino un apaño de gelatina-konjac, se mezclaría con el proto-flan y quedaría raruno, que la gelatina hay que disolverla en caliente pero no cocerla).

      La inmensa mayoría de las gelatinas en láminas requieren 6 por cada medio litro de líquido para gelificar, así que tendríamos que echar 3 o 4 láminas por medio litro para espesar sin gelificar (ahí ya depende del grado de espesor que te guste más). Si haces una tacita de café de unos 150ml, calcula 1 lámina o 1 y media si quieres ir a lo seguro (siempre puedes añadir unas gotitas más de café caliente y esperar a que vuelva a espesar si te queda demasiado denso de inicio).

      ¡Espero que te guste tanto como a mí!!!

  • Madre mía qué desastre, Inés.
    No sé si lo dejé mucho tiempo en el horno.
    No sé si el agua se precalienta también en el horno…
    Pero me ha quedado un proyectil de cuidado…😂
    Pero está claro que va de horno….

      • He visto que hay quien pone el agua caliente en el horno para hacer el baño María y yo la puse fría… O quizás lo deje demasiado tiempo y con 30 minutos será suficiente. Por lo menos me quedó buenísima la tartaleta de manzana…. O pastel largo como tú le llamas…
        Gracias corazón.

    • ¡Qué pena! Pero en la cocina los desastres son el pique para insistir! A nosotros nos encanta y creo que sí debió ser un pelín extra de horno. El secreto es controlarlo con el palillo o el pincho y en el momento que sale limpio retirarlo y sacarlo del agua caliente para refrescarlo y que no se convierta en algo peligroso 😅… si tienes un molde más alto, pruébalo a ver si queda flan flan!
      Suerte y disfrutadlo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *