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Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Yakisoba de konjac (el rizoma del «no-ser»)

25 agosto, 2016

Yakisoba de konjac (el rizoma del «no-ser»)

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Sí, el «no-ser» no solo existe, sino que se puede comer. Estos yakisoba low carb  hechos con los míticos fideos shirataki  de konjac,  son un buen ejemplo de «sin» extremo: sin proteínas, sin grasas, sin azúcares y sin apenas calorías. Lo más parecido a alimentarse de aire.

¿A que suena bien?

 

 

Pues no os diré que saben mejor, porque otra de sus (llamémosles) «virtudes» es que no saben absolutamente a nada. Añadimos pues el «sin» de sin sabor.

Tienen una textura más gelatinosa que la pasta (así que si no os apasionan los entes escurridizos, mejor recurrid a la mítica «no-pasta» de calabacín), pero admito que a mí me encantan.

 

 

Para los que os preguntéis de qué están hechos, sabed que el konjac  es un rizoma asiático formado casi exclusivamente por fibra vegetal soluble (mucílagos laxantes y glucomananos saciantes). Una «no-pasta» (o, de hecho, un «prácticamente-nada») que a mí me sienta de lujo de vez en cuando, que no conviene abusar de los saciantes-laxantes 😊

Hoy me he decidido por esta versión «tallarinizada» (los hay en modo «pseudo-arroz» y «casi-fideo» transparente) para hacer unos «raudo-veloces yakisoba-todo-vale» (básicamente porque se le echa lo que sea que tengáis en la nevera y quedan maravillosos).

 

 

Hoy en la mía había cachillos de pollo, pimientos, espárragos trigueros, cebolla, brotes de soja y setas shiitake.

Si os apetece probarlos, cuando os hagáis con vuestro propio alijo de shirataki,  limitaos a darle un garbeo a todo lo que queráis «yakisobizar» con un chorritillo de aceite y echad los «no-fideos» escurridos y un poco de salsa de soja* al final.

 

 

Obtendréis una gozada de plato keto, paleo y ultra veloz que calmará todas vuestras ansias de yakisoba  (y apuesto que algunas más).

Eso sí. Cuando uséis fideos de konjac,  consumidlos. Una vez los congelé a modo de experimento y me arrepentí sobremanera 😀

 

 

(*) ¡Fijaos en la salsa de soja que compráis! Algunas están naturalmente fermentadas y tienen apenas 2g de carbohidratos por cada 100, pero otras son una bomba de azúcar/trigo con su gluten.

 



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