Tu destino no está en las estrellas…

¡está en tus manos!

Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Tiramisú low carb (o «más vale pájaro en mano…»)

23 agosto, 2016

Tiramisú low carb (o «más vale pájaro en mano…»)

4 Comentarios

No todos los fieles low-carbistas tenemos la capacidad de renunciar al dulce de por vida, así que… ¡más vale pájaro en mano que ciento volando! Y es que no siempre resulta fácil mantenerse leal a una dieta baja en carbohidratos, así que creo firmemente que darse pequeños homenajes ocasionales contribuye a que no tiremos la toalla.

 

 

Si hay un postre que mis comensales (más o menos habituales) me reclaman con empeño, es este. Si bien los italianos suelen utilizar clara de huevo batida, debo confesar que yo la sustituyo por nata montada (no me apasiona usar huevo crudo y además queda absolutamente celestial).

 

 

Eso sí, entre la nata, el mascarpone (ved aquí por qué hay que racionar los lácteos) y el edulcorante, el chute insulínico es inevitable, así que relegad esta delicia a días nefastos en los que necesitéis suturar corazones rotos… o a aquellas ocasiones en las que os propongáis conquistar espíritus de natural inconquistable.

 

 

Yo empiezo por hacer café (descafeinado, que si tomo café a partir de las 3 de la tarde me dan las quinientas mirando al techo) y hundir en él los bizcochillos de soletilla de rigor (o retales de bizcocho de tartas diversas, como la exquisita tarta de queso «me rindo, tú ganas», que suelo congelar felizmente). Y sigo por mezclar los ingredientes de la obscenamente fácil pero exquisita crema de mascarpone.

 

 

Si es hoy el día feliz, calculad que necesitaréis, para dos o tres copas copas generosas:

  • 100g de mascarpone
  • 100g de nata montada
  • un par de cucharadas de ese café que se ha hecho para mojar los bizcochos (y si estáis de humor y/u os lo merecéis, un toque de ron o licor de  café)
  • edulcorante al gusto (yo le echo una cucharadita de xylitol*)

¡Pero no os olvidéis de

  • el chocolate negro picadito y/o cacao puro en polvo y
  • los susodichos bizcochos de soletilla (o retales de bizcocho)!

(*) Si tenéis dudas sobre la conveniencia del uso de edulcorantes en una dieta anti-inflamatoria, ved Edulcorantes: El Dilema, ¡y decidid!

 

 

Mi manera infalible de convertir esos ingredientes en una tremenda crema de mascarpone es disolver el edulcorante en el café caliente y mezclarlo con el mascarpone. Por último, añado la nata montada bien fría con mucho amor.

 

 

Y ahora viene lo divertido. Colocad capas alternas de crema de mascarpone cubierta con chocolate negro picadito y de cachos de bizcocho sumergidos en café. Coronad con cacao puro en polvo a modo de lluvia desde un colador y a la nevera con ello. Dejadlo reposar unas horas antes de hincarle el diente para que se amalgamen los sabores y texturas.

 

 

Veréis qué delicia. Ni el mayor experto mundial en comer tiramisú tendrá nada que objetar. Y os puedo asegurar cuatro cosas: que a vosotros también os lo reclamarán con tesón, que mitigará la nefastez de vuestro día, que añadirá un par de puntos de sutura a ese corazón y que, como mínimo, tentaréis a ese espíritu inconquistable. Y, si no, ¡pues él se lo pierde!

 

tiramisu low carb inés viñas epopeya low carb



4 pensamientos sobre “Tiramisú low carb (o «más vale pájaro en mano…»)”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.