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Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Crudités con dip low carb II y III (de yogur con propina)

21 agosto, 2017

Crudités con dip low carb II y III (de yogur con propina)

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Qué enamorada estoy del yogur de oveja (no, no cobro por promocionarlo, es que soy fan). Resulta deliciosamente untuoso tanto solo, como con canela a modo de caprichillo pseudo-dulce, como ejerciendo de dip low carb salado (con hierbas, mostaza, tapenade y lo que se os pueda ocurrir).

Y precisamente lo que hoy os propongo son dos deliciosos dips low carb de este consistente yogur:

con mostaza a la antigua y cebollino

Este «dip» quedará maravilloso con cualquier hierba comestible que os apetezca, así que no dudéis en probar la hierba que más rabia os dé.

 

 

Solo hay que añadir una cucharadica de mostaza a la antigua (idealmente sin azúcar ni aditivos raros) a un yogur (o tres o cuatro cucharadas de crème fraîche), echarle la hierba de elección picadita y salpimentar al gusto.

¡Más fácil imposible! Además tiene un sabor deliciosamente neutro que casará de maravilla con cualquier crudité (o no, que yo un hervorcillo a las judías verdes sí les doy) que tengáis en la nevera.

 

 

Espárragos, zanahoria, pimiento de cualquier color, pepino, hojas de espinacas, endivias, pencas de apio… Las opciones son poco menos que infinitas y las posibilidades de fracaso sensorial rozan el cero absoluto.

Bello a la vista, crujiente al oído, fresco al olfato, untuoso al tacto y delicioso al gusto, resulta un picoteo probiótico a rebosar de fibra, vitaminas y minerales que calmará las ansias picoteíles más rebeldes.

 

 

con tapenade y albahaca

Tal como venía advirtiendo arriba, el yogur de oveja (o cualquier yogur bien graso) queda brutal con tapenade también. Resulta un picoteo (o primer plato) refrescante, nutritivo y delicioso (con un nada desdeñable aporte de grasa que saciará los apetitos más voraces).

Si estáis por la labor, solo tenéis que mezclar:

 

 

  • un yogur bien graso y untuoso (o crème fraîche)
  • una cucharadita de tapenade o paté de olivas negras
  • un par de hojas de albahaca picaditas (el perejil también queda fresquito y delicioso)
  • sal y pimienta al gusto

 

 

Y seguid por cortar a modo de palitos lo que fuere que tengáis en la nevera (pepino, zanahoria, espárragos, judías verdes, endivias, hojas de col, coliflor, bróquil, calabacín, pimientos de todos los colores, pencas de apio, espinacas frescas… si el día lo merece también pera y/o manzana).

Veréis qué alegría le dais a paladar, estómago y microbiota intestinal mientras saciáis felizmente cualquier antojo de picoteo que pudiera andar rondándoos 😋

 



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