Modo noche

Huevos a la flamenca (y el sano derecho al cabreo)

Aristóteles decía que enfadarse es rotundamente fácil…

pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, desde luego, no es tan fácil¹.

Hoy quisiera reivindicar el derecho al cabreo. Ese que nos permite sulfurarnos y soltar improperios en lugar de acurrucarnos a llorar amargamente. No quiero hacer apología de la mala leche, pero es que hay situaciones… que piden a gritos un sano cabreo. Aunque a menudo los blancos del susodicho cabreo no lo reciben con los brazos abiertos y toda la buena disposición que quisiéramos, así que conviene prepararse para la batalla dialéctica antes de saltar al ruedo. Y qué mejor que un platazo de los que alimenta hasta el alma, manifiestamente robado del recetario tradicional andaluz.

Hay tantas recetas de huevos a la flamenca como estrellas en el cielo, pero todas nutren una «jartá» y te dejan a punto para mil y una batallas. Yo los preparo con cebolla, calabacín, pimientos, tomate, jamón y una guindillica. Y si el cabreo se presenta por sorpresa (y la batalla se prevé anímicamente desgarradora, como la mía de hoy), tiro incluso de pisto (des)congelado con un resultado más que óptimo.

Si también has decidido que hoy vas a optar por ejercer tu sano derecho al cabreo en lugar de esconderte a gimotear infructuosamente, prueba una cazuelilla de estas bien picantona y verás como esas ganas de saltar a la batalla van aflorando por momentos.

Solo hay que sofreír las verduricas que hayas decidido «flamenquizar» en un chorrillo de aceite de oliva (o manteca de cerdo rica) con una guindillica (o dos, si la situación es realmente digna de un cabreo de aúpa).

Cuando la verdurica esté cocinada, añade el jamón a cachos, casca el/los huevo/s y sapimenta un poquito. Ve moviendo la cazuelita hasta que cuaje la clara y tendrás unos exquisitos huevos a la flamenca listos. Eso sí, acuérdate de retirar la guindillica antes de echar el huevo… o tu cabreo sí será de veras colosal 😁

(1). Digo yo que la única manera de perfeccionar la técnica del enfado perfecto acorde a la norma aristotélica será practicando, ¿no? Así que, si la situación lo merece… mejor optar por unos huevos a la flamenca y un sano cabreo imperfecto²

(2). Las terapias de tolerancia a la frustración y gestión de la ira se ofrecen aparte 😅 

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2 Comentarios

  1. Sergio revuelta rey
    Sergio revuelta rey

    Eres lo más de lo más… Hasta enfadarte resulta inspirador 😘
    Gracias por esta receta olvidada en mi memoria 😉

    1. Inesuka

      Ay… qué vacía estaba mi vida antes de conocerte!!! 😀 Gracias 😘

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Inesuka

Inesuka

Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, domadora de lupus, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada).

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