Terapia nutricional y recetas bajas en carbohidratos

PORQUE LOS GENES NO SON UNA CONDENA VITALICIA

Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Tortilla de patatas low carb (o «no-patatas a examen»)

9 febrero, 2015

Tortilla de patatas low carb (o «no-patatas a examen»)

10 Comentarios

Para aquellos a quienes también les invada una profunda desazón ante la mera idea de renunciar de por vida a un reparador pintxo de tortilla, he aquí mi evaluación de los apaños de tortilla de patatas low carb catados hasta la fecha (convenientemente escoltados por la foto que espero os motive a darles una oportunidad: un cacho de la medalla de oro con no-pan con tomate) 😋

 

 

Las no-patatas de hinojo

Bueno, aquí el primer intento de aplacar mi ansia por una buena tortilla de patatas. No decaigáis si no sois fans del hinojo, que abajo vienen más ideas para quitar monos tortilliles.

Sinceramente, el resultado del experimento no-patata de hinojo es satisfactorio pero aprueba justito: no despistaría a un experto en la materia (ni a un semi-profano tampoco). Aunque la tortilla queda muy rica y no se aprecia apenas el sabor del hinojo si no escatimas con la cebolla 😊

Si queréis probarla, sabed que, para una tortilla pequeñuza, han caído 2 huevos, un bulbo de hinojo, una cebolla mediana y una guindilla (para darle algo de alegría, que el hinojo es sosete).

¡Y el procedimiento es sencillo! Limitaos a cortar en juliana la cebolla y el hinojo y a sofreír la primera en aceite (con la guindilla) mientras cocéis el segundo en agua hirviendo con sal (unos 10 minutos, para ablandarlo un poco antes de freírlo). Escurrid el hinojo, mezcladlo con la cebolla ya casi sofrita y dejadlo cocinar 10 minutejos más. Retirad la guindilla y ya tendréis listas las no-patatas con cebolla para proceder felizmente al «tortilleo».

 

 

Las no-patatas de palmito

¡Qué útil resulta que el palmito sea así de «desaborío»!

La verdad es que tampoco engañará a un comedor habitual de tortilla de patatas, pero sí se asemeja lo bastante como para quitar el ansia de la susodicha al low-carbista más castizo.

AVISO A NAVEGANTES: los lectores más pragmáticos pueden saltarse el párrafo que sigue y seguir leyendo debajo de la foto.

La idea se me ocurrió al encontrar una receta de picadillo de palmito (que básicamente es un revuelto de huevos y palmitos con 10n posibilidades de «extras») mientras  curioseaba un blog de recetas costarricenses . Y pensé: «Leñe,  si quedan bien en revuelto, tienen que quedar bien en tortilla.» Y en mi fuero interno añadí: «Además, seguro que los palmitos cuelan como no-patatas.»  Y hasta aquí la historia de este apaño, por si alguien tenía curiosidad.

 

tortilla de patatas low carb de palmitos

 

El «cómo se hace» no esconde misterio alguno: «tortillead» un poco de cebolla doradita con los palmitos a rodajillas y ya.

Tendréis una tortilla de no-patatas la mar de suculenta y low carb (curiosos ved aquí su información nutricional), aunque con una textura más bien crujientilla. Eso sí, es perfecta para llevar de excursión y/u ofrecer a invitados incautos.

 

Las no-patatas de bambú

Aquí la idea de tortilla de no-patatas más «de bombero» hasta la fecha, sustituir las patatas por bambú encurtido (del que se echa en las ensaladas asiáticas). Para darle un toque alegre, añadí, además del bambú, una cebolla, una puntita de jengibre rallado y una guindilla.

Si queréis reproducir el experimento (que se supone es una de las premisas del método científico), no tenéis más que cortar la cebolla en juliana y sofreírla en un chorro de aceite con el jengibre. Cuando esté doradita, añadidle el bambú y dejadlo cocinar unos minutos más (viene cocido, aseguraros de escurrirlo bien, ¡que el agüilla con la que viene huele a cloaca!)

Y poco más, mezcladlo todo con un par de huevos salpimentados  y proceded a hacer la tortilla y darle la vuelta felizmente.

Debo decir que una vez probadas las tres, elegiría la de hinojo, que queda más suave (el palmito hace crec-crec al masticar y el bambú tiene un sabor menos camuflable que no acabo de pillar). ¡Aunque quizá los que os decantéis por los sabores fuertes preferís esta versión!

 

 

Las no-patatas de berenjena

Veredicto: ¡Que sean dos, por favor! Desde luego, de todas las opciones hasta la fecha, sin duda esta es mi favorita (y la más sabrosa). La idea, como seguro adivinaréis, consiste en sustituir la patata por berenjena y cebolla sofrita.

No me extenderé en técnicas de tortilleo, que seguro que todos tenéis una más que óptima.

Debo decir que queda deliciosa y con una textura mucho más parecida a la de patatas que sus predecesoras. ¡Hasta ahora la mejor «quita-monos» sin duda!

 

 

Las no-patatas de tallo de coliflor

Después del éxito de las no-patatas fritas de tallo de coliflor, ¡comprenderéis que tenía que probarlo! He hecho igual que haría para hacer la consabida tortilla de patatas: he puesto a freír a fuego lento en abundante aceite con un ajillo, una cebolla y el tallo de coliflor, ambos a rodajas finas.

Ha tardado una media hora, igual que las patatas (a mí me gustan bien doradas para la tortilla) y olía de muerte.

He escurrido el aceite y he hecho la tortilla, de nuevo como si fuera de patatas. ¡Y ha quedado de lujo! Ya es mi tortilla de no-patatas favorita, más que la de hinojo y la de berenjena. ¡Me la quedo! Y mirad qué primor de información nutricional

Después de deliberar concienzudamente los pros, contras, sabores, texturas, precios y puntuación en la escala de «quita-monos», he aquí mi podio científico imparcial de tortillas de no-patatas:

 

 

Oro: la de coliflor (sin duda)

Plata: la de berenjena

Bronce: la de hinojo

Afirmo que nadie me ha «untado» previo al dictamen expuesto, aunque claro, supongo que no puedo asegurar que no hayan mediado sesgos varios 😊



10 pensamientos sobre “Tortilla de patatas low carb (o «no-patatas a examen»)”

  • Por Dios Inés… Te falta la de calabacín? Como bien dice Lau
    Sería un calabacín troceado y3 min al micro tapado con film transparente. (con su poquito de sal y unas horas de aceite de oliva para que suelte su jugo)
    En la versión normal así mismo como está, le añado un par de huevo batidos ,y cuajo en el micro… (esto me garantiza un no exceso de grasa y por supuesto nada de carbohidratos)
    Pero si quieres conseguir un acabado mas similar al de la tortilla,recomiendo cuajar alicro y acabar en la sartén para dar el color de frito con unas gotas de aceite 😉

  • Hola, soy Ana, hace una semana a mí marido le han puesto una dieta baja en hidratos y buscando, buscando he dado con tu blog, me ha encantado, menudas ideas me estás dando. Acabo de hacer la tortilla de coliflor, nada que envidiar a la de patatas, súper buena
    La he hecho con los tallos, sin ajo, sólo con cebolla, un hilo de aceite y sal, vamos, como la hago siempre con patatas
    La de patatas siempre la hacía en el micro y la cuajaba en la sartén y, ésta la he hecho igual, buenísima, para chuparse los dedos, a mí marido le ha encantado y es rarete para comer jejeje .
    Otra idea que tengo es hacer ensaladilla rusa sustituyendo también la patata por los tallos cocidos , igual tú ya lo has probado, tengo que fisgar más en tu blog
    Pues nada más, me encanta tu blog, tus ideas, como lo explicas todo, menudo peloteo te estoy haciendo jajaja
    Gracias por la receta
    Un abrazo

      • Si te digo la verdad, me está costando mucho cocinar con productos bajos en carbohidratos y elaborar el menú diario siguiendo esa línea, es una locura cambiar hábitos de hace años en la dieta pero, todo sea por la salud. Mi marido tiene la enfermedad de Crohn y el hígado graso y, aunque me cuesta mucho hacerle cambiar sus hábitos lo estoy intentando. Él es un fan de la leche, la tomaba desnatada y sin lactosa pero, el médico le ha recomendado que la quité y que tome bebidas vegetales, ¿podrías recomendarme alguna baja en carbohidratos?
        Gracias de antemano
        Abrazos

        • Margaret Mead, una famosa antropóloga del siglo pasado, decía que «es más fácil cambiar la religión de un hombre… que su dieta»… 😊 Pero, poco a poco, te aseguro que os acostumbraréis ambos. El mundo bajo en carbohidratos está lleno de exquisitas delicias, es una cuestión de tiempo. Al final, se convierte en un hábito y ya no echas de menos los bocados repletos de azúcar y féculas, ¡de veras!
          Te diré que me alegro mucho de que tu marido haya dado con un médico que se mantiene al día y es consciente del enorme poder de una nutrición adaptada a las necesidades, ¡no hay muchos aún en este país! Y humildemente te diré que no puedo más que felicitarle por los consejos que os ha dado.
          En cuanto a las leches, no hay muchas por ahí que pasen la criba (la de soja es poco recomendable, las de arroz/avena/cereales diversos tampoco nos valen, nos quedan las de frutos secos, como la de almendra, pero hay que ver que no lleven azúcar en ninguna de sus formas y/o denominaciones). Mi favorita, la verdad, es la de coco (hay algunas para beber -no las de lata para cocinar- que no llevan azúcar). Puede que al principio no le apasione, pero cuando sus papilas se acostumbren a la ausencia de dulce, le sabrá a gloria.
          No decaigáis, ¡que vale la pena. Y cualquier cosa, aquí estoy!!!

          • Cuánta razón tienes, me cuesta la vida que cambie su dieta, yo si miro más lo que como pero él nada de nada.
            Está probando la de almendra perooooooo la mezcla con un poco de la de vaca, yo no tomo leche pero él es adicto, en fin, menudo panorama me espera jajajaja
            Otra pregunta, intuyo que la pasta , pan o arroces integrales tampoco sirven, ¿verdad? otra pelea más con él, estoy mirando webs donde venden productos low carb a ver si veo algo
            Gracias por tu paciencia, a ver si
            nuestro matrimonio sobrevive a ésto jajaja
            Un saludete

          • La leche es fatal para un epitelio intestinal inflamado: no hace más que empeorarle el Crohn (y un poquito mezclada con la de almendra es casi igual de mala que un muchito a palo seco!)
            Sí, me temo que los integrales tampoco sirven… Es cuestión de que entienda que cada bocado de esas comidas que le gustan le acerca más y más a la diabetes, que no compensa, vamos. Y lo cierto es que los apaños procesados de pasta low carb a base de legumbres tampoco le hacen ningún bien… Debería alimentarse solo de comida de verdad antiinflamatoria, sin listas de ingredientes, al menos durante una temporada, hasta ver si logramos que remitan tanto el hígado graso como el Crohn. Sospecho que tendrás que echar mano de todo tu poder de persuasión 🙂
            Ánimo!!!

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