Como sé que uno de los «más difícil todavía» es compaginar el low carb con dietas exentas de carne y/o pescado, he aquí un ejemplo facilón de menú semanal low carb vegetariano (descargable desde: Menú vegetariano ), nacido con el objetivo de animar a los ovolacteovegetarianos a no decaer en su empeño de control insulínico (y de paso lanzarles un par de consejillos).
Te cuento los riesgos en este capítulo del cursillo
En cuanto al menú…
He asumido que, de lunes a viernes, la mayoría de vosotros no dispondrá de un par de horas para dedicarse tranquilamente a preparar el desayuno, así que mis propuestas son rapidillas de apañar. Asimismo, también me he tomado la libertad de considerar que los sábados y domingos os levantáis con ganas de echar un ratillo en la cocina para llevar a la mesa desayunos dignos de un brunch de lujo, almuerzos de celebración y cenas de postín.
También he dejado los caprichitos pseudo-dulces para el domingo (que por tradición es cuando me permito una copichuela de vino y algún que otro antojillo «bastante low carb»), ¡pero cada casa (y cada low-carbista) es un mundo! Mi propósito es únicamente darte algunas ideas y animarte, así que no hay que seguir nada a rajatabla, solo usarlo a modo de inspiración cuando la musa flaquea.
Y unos consejiños
Y ya que os tengo aquí reuniditos, quisiera aprovechar para recomendaros suplementar vuestra dieta con vitamina B12 (que no sea la tristemente común cianocobalamina, que es tóxica para las mitocondrias, aseguraos de que es metilcobalamina) y suplicaros que no baséis vuestra ingesta proteica en la soja (u otras legumbres). Yo misma uso harina de soja ocasionalmente, pero su contenido en antinutrientes la aleja mucho del «adalid de la salud» que nos quieren vender… ¡El veneno está en la dosis!
Y ya que son el alimento más nutritivo que consumís, por favor, aseguraos de que los huevos que compráis sean de gallinas felices que hayan comido bichejos y paseado al sol. El perfil de ácidos grasos y el contenido en micronutrientes de los huevos de gallinas tristes alimentadas con pienso barato sencillamente juegan en otra liga (rotundamente inferior).
En cuanto a la leche, la situación es similar: no es ni mucho menos el perfecto alimento completo de los eslóganes. La leche que compramos en tetrabrik (que es de vaca encerrada que come pienso en lugar de hierba) viene repleta de hormonas y antibióticos (que nos hacen un flaco favor). Y lo mismo atañe a los lácteos industriales (los tranchetes y el yogur de fresa light sencillamente no caben en una dieta saludable).
No te diré que no tomes leche nunca más (en especial si no te planteas la inclusión en tu dieta de carne y pescado), pero sí que seas conscientes de que no es un alimento saludable, sino un regalico que te haces. Claro que, si tienes la suerte de disponer de leche recién ordeñada de cabras de pasto, no saldrá de mi boca objeción alguna.
Más difícil, pero no imposible
La dieta low carb ovolacteovegetariana es el «más difícil todavía» (solo superado por la vegana, que es virtualmente imposible) porque los lácteos tienen una gran habilidad para elevar los niveles de insulina, lo que dificulta enormemente que concluya en las ventajas de una alimentación baja en carbohidratos (o cetogénica) omnívora. Además, las proteínas lácteas a menudo causan permeabilidad intestinal (en especial las de leche de vaca), por el mismo mecanismo que la provoca el gluten. Así que depender en gran medida de ellas para suplir tus requerimientos proteicos te ubica en un peldaño más alto de dificultad… pero más difícil no significa imposible. Hínchate a huevos en todas sus formas y colores y opta por quesos y yogures bien grasos de oveja y/o cabra (idealmente de leche ecológica) siempre que sea posible.
A los domadores de enfermedades autoinmunes
Respeto mucho vuestra elección (sé que está basada en convicciones nobles y que a menudo requiere un ejercicio constante de renuncia consciente).
Eso sí, por favor, si sufrís una autoinmune o sois insulinorresistentes, plantearos sustituir parte de los lácteos por pequeñas cantidades de carne y pescado. Lo siento en el alma… pero no será una dieta ovolacteovegetariana la que optimizará vuestra salud.
¡También parloteo sobre esto en el ketómetro 32!
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