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Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

«Deviled eggs» (los cándidos huevos endiablados)

27 enero, 2015

«Deviled eggs» (los cándidos huevos endiablados)

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A muchos os sonará eso de «deviled eggs» o huevos endiablados. A pesar de su rimbombante nombre, son unos inofensivos huevos rellenos (con un toque picantico opcional, eso sí), tan sencillos como sabrosos. Sin desmerecer los castizos huevos con atún y mayonesa, hoy me apetecía hincarle el diente a este típico entrante norteamericano.

Encima, si los huevos en cuestión son de codorniz (obviamente se pueden rellenar huevos de gallina también), quedan muy aparentes a modo de aperitivo y/o mini-bocadito para abrir boca y desaparecen en cuestión de segundos.

 

 

El grado de picante va a gusto del consumidor. Yo soy poco amante del «que-pique-hasta-anestesiar-las-papilas», aunque un toquecillo sí me gusta (si sois de los que desayunáis chile con carne, añadidle tabasco también).

Y, sin más preámbulos, para los que tengáis ganas de probarlos, ahí va la exquisita receta (antes) secreta de mi querido cuñado americano. Para un platico alegre, solo necesitáis:

  • unos 9-12 huevecitos cocidos y pelados
  • una cucharada de mayonesa (idealmente casera o con un mínimo de ingredientes con nombres raros)
  • una cucharadita de mostaza de Dijon (idealmente sin azúcar ni aditivos raros)
  • un toque de vinagre de vino blanco o sidra
  • una cucharada de cebolla o chalota picada
  • sal, pimienta y pimentón (dulce o picante) para decorar

 

deviled eggs

 

Primero hay que vaciar los huevecitos de sus yemas o de parte de ellas según haya salido el huevo y su ubicación lo permita (podéis hacerlo en horizontal o en vertical, ambos quedan muy monos). Añadid las yemas a la mezcla del resto de ingredientes.

Con cariño y paciencia, rellenad los huevecitos. Yo os aconsejo hacer algunos de más. Primero porque seguro que al menos un par de ellos caen mientras los hacéis por aquello de que «en la cocina hay que probarlo todo». Y segundo porque alguno saldrá con la yema ubicada de tal modo que la operación «rellenado» se vuelva poco menos que imposible.

 

 

Ya podéis espolvorear el pimentón por encima (si no os apasiona el picante y lo tenéis a mano, el ahumado queda genial también). ¡Y listos! Marchando unos deliciosos huevecitos cándidamente endiablados.

¡Espero que os gusten! Si no, siempre podéis recurrir al atún con mayonesa la próxima vez 😀



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