No sé cómo no se me había ocurrido antes. Si andas buscando una versión de masa quebrada ultra-rauda-veloz, sin huevo y muy low carb, no dejes de probar este apaño exquisito con base de aguacate (que hoy por hoy me gusta si cabe tanto como la masa quebrada low carb I o el secreto del «no-panadero«, aunque se desmorone un pelín más).
Va por delante que no conviene abusar de la presente delicia (que el trigo lleva gluten y catapulta nuestra glucemia, pero el lino y la almendra no son 100% benévolos tampoco, porque aportan su poquito de cianuro —sí, el veneno de las novelas de Agatha Christie). Dicho esto, si solo nos la regalamos de vez en cuando… resulta una gozada.
Eso sí, tiene la ventaja añadida de que no hay que dejarla reposar, ¡que el tiempo es oro y la vida es corta!




Tengo una versión con parmesano (para días en los que me permito un garbeíllo por el mundo de los lácteos, ve aquí por qué los raciono) y otra paleo-vegana 100%. Para la primera (que se basta y se sobra como base de una miniquiche o una coca individual con el sabroso toquecillo del queso), solo necesitas:
- medio aguacate maduro
- pizca de sal
- dos cucharadas de parmesano en polvo
- una cucharada de semillas de lino molidas
- una cucharada de harina de almendra
Y para la versión paleo-vegana (como la que felizmente procedo a elaborar), solo hay que sustituir las dos cucharadas de parmesano por otra de harina de almendra y de semillas de lino molidas (y añadirle un poco de zumo de limón y pimienta, que pelín soso el aguacate sí que es), chafar el aguacate alegremente y mezclarlo con el resto de ingredientes. Dale la forma que buenamente quieras, con cariño (que se desmonta un poco).
Te aseguro que una vez la pruebes no podrás vivir sin ella. Resulta mucho más sabrosa que la masa quebrada de trigo tradicional. Te encantará como base de quiches, de pizzas y de lo que fuere que se te ocurra, siempre y cuando no requiera que mantenga formas muy exuberantes. No la elijas para construir una casita de Hansel y Gretel, porque no hará falta ni un soplido para desmoronarla.
Aunque la adorarás, por ejemplo, como base de la coca prebiótica para alimentar al «lobo bueno» (que encima es ultra-keto, paleo y vegana) de la foto de arriba. Y si te preguntas si vale la pena probarla, humildemente opino: definitivamente, sí. Las masas quebradas que pueden ejercer de pared de casitas de cuentos están sobrevaloradas 😁

Cuanto tiempo de cocción es necesario para esta masa???
Hola Esther! Pues como realmente no tiene nada que requiera cocción me limito a darle 5 ó 6 minutejos de horno para que se deshaga el parmesano y se unan los ingredientes. Como la suelo usar para hacer pizzas siempre me urge sacarla e hincarle el diente 🙂
Gracias por tu receta, ya me pondré manos a la obra para aprovechar mi aguacate y me viene como anillo al dedo xq soy celíaca, y además estoy buscando de comer menor carbos para bajar peso.. ya te digo cómo me ha ido, la haré para mi almuerzo!
Qué ilusión!! Espero que te guste!!! 😀
Muchas gracias por esta receta! Acabo de hacerla y está riquísima, sin duda se convertirá en un básico en casa! ;))
Halaaaa!!! Gracias, Raquel!! Me voy a dormir con una sonrisa 😊
¡Me encanta la receta! Estoy haciendo cetogénica y el tema microbiota me preocupa así que una incorporación más rica rica! Gracias!
Hola Delia!! Qué ilusión!! Gracias 😊