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PORQUE LOS GENES NO SON UNA CONDENA VITALICIA

Nutricionista, psicóloga y química en proceso (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y EX-gorda-depresiva-polimedicada)

Petit choux low carb o “Mieux vaut attraper un torticolis…

18 noviembre, 2018

Petit choux low carb o “Mieux vaut attraper un torticolis…

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en visant trop haut, que de devenir bossu en visant trop bas” (vamos, que más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo), decía Pierre Curie, el famoso marido y “compi” de Nobel de Física de Marie.

 

 

Y cuánta razón tenía. Al final, la inmensa mayoría de veces somos nosotros mismos quienes nos cortamos las alas pensando que no lo lograremos y nos impedimos alcanzar lo imposible. Y, si no lo intentamos… nos auto-condenamos a tener razón.

 

 

Así que no paséis de largo en busca de una receta más fácil para sorprender a vuestros invitados, porque os aseguro que los petit choux low carb son mucho más asequibles y agradecidos de lo que parecen. Solo tenéis que darles una oportunidad con la seguridad y el aplomo de saber que venceréis cualquier obstáculo y apañaréis unos mini-bocaditos de tales belleza y sabor, que ni la mismísima María Antonieta osaría criticarlos 😊

 

 

Además, tienen la ventaja de que siempre salen (no como los de harina, que depende del día que tengáis, vosotros y ella), porque no tienen que hincharse doblando su tamaño, sino solo cocerse felizmente. Quedan crujientes por fuera y jugosamente panificados por dentro. ¡Y pueden rellenarse de lo que sea que se os ocurra!

 

 

Si os decidís a probarlos, sabed que, para una bandejita, solo necesitáis:

  • 200ml de leche de coco (una media lata, con su grasiña correspondiente si el frío ya apremia)
  • 2 huevos
  • 40g de harina de coco
  • 40g de harina de altramuz* (¡No la uséis si sois alérgicos a los cacahuetes! La de soja también queda estupenda, aunque sin el saborcillo a nuez. Y, con la de almendra de toda la vida, quedarán más densos, pero la mar de aparentes y rellenables igual)
  • 20g de semillas de lino molidas
  • pizca de sal

(*) No soy fan de las legumbres, pero abogo por recurrir a ellas ocasionalmente para evitar males mayores (curiosos ved más detalles en Legumbres: el veneno está en la dosis). 

 

 

Empezad por calentar la leche de coco para amalgamar la grasa y, cuando rompa a hervir, echadle las harinas. Mezcladlo bien y dadle unos garbeíllos en el cazo para precocer la harina de altramuz (si la usáis de almendra, ni eso hará falta). Apagad el fuego después de un par de minutos de garbeo y añadid los huevos enteros de uno en uno.  ¡Y ya tenéis la masa lista!

 

 

Llegó mi momento favorito, ponerle a la manga pastelera una boquilla de estrella y hacer montoncitos con una bonita forma ondeante sobre un papel de horno engrasado (paso que podéis obviar tranquilamente si no tenéis la manga a mano, que con cucharaditas medio apañadas quedarán preciosos igual).

 

 

Y al horno precalentado a 180º con ellos. En apenas 10 minutos (según el tamaño que tengan y el horno en cuestión) estarán doraditos y preciosos. Confieso que (aunque no me dejo regodear en ella muy a menudo), la harina de altramuz tiene un saborcillo a pan tostado que me tiene el corazón robado.

 

 

¡Y ya solo queda decidir de qué los rellenáis! Yo he hecho la mitad con guacamole y la mitad con crema de queso. Obviamente, tampoco es necesario rellenarlos con manga pastelera, pero, ya que la tenía localizada y a mano, no me he podido resistir.

 

 

Para la ultra rápida y veloz crema de queso, me limito a mezclar mitad y mitad de queso crema bien graso con nata montada (idealmente ecológicos), una pizquilla de sal y un poquiño de perejil picado. ¡Y no he recibido queja alguna hasta ahora!  Y, si por casualidad tuvierais un poco en la nevera, un cachillo de salmón ahumado maridaría de maravilla con ambos.

¿A que es mucho más fácil de lo que parecía? Si es que, al final, nuestro peor enemigo es esa voz en nuestra cabeza que dice “no lo conseguirás”. Hagamos que se calle, idealmente, con unos exquisitos petit choux low carb y el baño de halagos subsiguiente 😋

 



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