Nutricionista, psicóloga y cocinillas apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Tomates rellenos o «¿de veras la energía ni se crea…

17 abril, 2017

Tomates rellenos o «¿de veras la energía ni se crea…

0 Comentarios

… ni se destruye?»

No quisiera poner en duda tamaña verdad universal, pero creo sinceramente que esta exquisita receta de tomates rellenos (de «no-arroz» low carb, para más señas) pone en serio entredicho la ley de conservación de la energía. Casi me atrevería a afirmar que «la crea». Puedo andar errada en mi valoración (una nunca puede evitar que sus propios sesgos inconscientes influyan en sus opiniones), pero afirmo que te aporta mucho más placer y bienestar que sudor y esfuerzo requiere de ti.

 

 

Nota de la redactora para físicos quisquillosos y/o atribulados por culpa del corolario anterior: Asumo que «humano cocinando y comiendo tomate relleno» no puede considerarse un sistema adiabático y por ende la susodicha primera ley no aplica. En mi defensa diré que es una metáfora que pretende cuantificar las magnitudes  «esfuerzo» y «gratificación» y que resulta poco susceptible de ser reducida a ecuaciones y/o de ser empíricamente refutada, así que cualquier reflexión al respecto será bienvenida pero exiguamente considerada 😊

 

 

Es realmente improbable que salga mal y a toda la gente de bien le encantará.  Además, acepta millardos de combinaciones, por lo que entra en la conveniente categoría de «recetas de aprovechamiento». Podéis rellenar los tomates de prácticamente cualquier cosa que tengáis en la nevera. Incluso sin horno, en modo ensalada (como mis idolatrados siniestri-pimientos rellenos de tabulé) quedan cuquísimos.

Sólo hay que tener media maña para vaciar el tomate, pero con que tengáis dos manos (o una mano y cierta habilidad) no desafiará vuestra coordinación mano-ojo precisamente.

 

 

Hoy los he rellenado con una mezcla infalible: un pisto de calabacín, berenjena, cebolla y el tomate liberado (hecho sofriéndolos a fuego lento bien picadicos) con «no-arroz» de semillas de cáñamo.

Si este tesoro del «paleo low-carbista» no se cuenta entre vuestros ingredientes habituales, creedme, tenéis que probarlo (abajo os dejo el enlace del todopoderoso Amazon de mis semillas de cáñamo favoritas, convenientemente peladas y ecológicas).

 

 

Además, este «no-arroz» tiene la ventaja añadida de ser infinitamente más rápido que su versión high carb porque te ahorras cocerlo. Solo hay que darle un garbeo a las semillas de cáñamo en el sofrito (igualico que en la exquisita ropa vieja low carb) y proceder al «rellenado tomatil».

 

tomates rellenos low carb sin arroz

 

Como el tomate me gusta más bien crudo, lo relleno con la mezcla ya cocinada y solo le doy un toque de horno para calentarlo y amalgamarlo todo. Resulta un verdadero deleite rotundamente paleo, sin gluten, sin huevo, sin lácteos, sin frutos secos y convenientemente low carb. Y si además echáis un poquillo de curry al sofrito, no sólo os aportará más gratificación por unidad de esfuerzo dedicada, sino que simple y llanamente os enamorará ♥

 



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *