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Nutricionista, psicóloga y keto coach apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada)

Pizza crujiente low carb (de casi-obsceno parmesano)

18 agosto, 2016

Pizza crujiente low carb (de casi-obsceno parmesano)

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Juro que esta pizza crujiente low carb  roza lo obsceno de tan exquisita (que la blandita pro-encefalograma plano está buenísima, pero cuando apetece morder y hacer «crec»…)

Y no es que sea crujiente en toda su superficie, sino solo en los bordes, como debe ser 😋

 

 

De veras, qué vicio. Desde aquí le confieso mi amor eterno incondicional (y obsesivo). Soy absolutamente incapaz de comer solo un poquiño, así que no me la permito muy a menudo (ved aquí por qué raciono los lácteos), pero el día que cae… es un día obscenamente feliz.

Encima, el proceso de elaboración es súper sencillo (no requiere ni harinas, ni levaduras, ni esperas, ni siquiera saber hacer malabares con la masa).

 

 

Primero hay que colocar una capa de parmesano rallado (si tenéis, con unas semillas de lino molidas, que le dan un «je-ne-sais-quoi» exquisito y le aportan un extra de «crujientez») en una sartén antiadherente o en una bandeja para horno con papel sulfurizado. Luego solo hay que ponerlo a fundir a fuego bajo hasta obtener una estupenda tortita de queso.

 

 

Podéis usar grana padano también (o cualquier queso más bien curadico para que al solidificar haga «crec crec»). Y si os apetece un extra de «crujientez» (en ausencia de las semillas de lino molidas o como «extra-extra»), añadidle a la «proto-tortita» de parmesano cualquier fruto seco picado que tengáis a mano. Yo hoy he optado por un picadillo de almendra ultra-crujiente.

Dejad que se temple un poco sobre un papel encerado antes de cubrirla con las delicias diversas que hayáis decidido destinar a la causa para que se asiente y solidifique alegremente.

 

 

 Y ya tenéis la base de pizza crujiente lista para cubrir y gratinar. Eso sí, para no sacar del horno una suerte de placa de carbón, mejor no cubrirla de salchichas (u otras cosas que requieran mucho rato de cocción) porque se quemará la base. Con un poco de mozzarella, unos pimientitos, unas olivas y algo de tomate frito (idealmente casero) queda simplemente demencial.

 

 

Y sobra añadir que la tendencia general a dejar los bordes de la pizza en el plato no se aplica en este caso 😊

¡Os aseguro que no echaréis de menos ni al migliore pizzaiolo al mondo!

 

 

Os dejo aquí el análisis nutricional para una pizza con base de parmesano con tomate natural, mozzarella y olivas.



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