Modo noche

Keto-grisines de parmesano (para chuparse los dedos)

Sin ánimo de desmerecer a los tradicionales (o un poquito sí), me veo obligada a hacer constar que esta versión de keto-grisines les da mil patadas, tanto en sabor, como en nutrición. Y puedo atestiguar que, si encima les damos forma de espeluznantes dedos de bruja y los remojamos en un delicioso guacamole, seremos irremisiblemente alabados por todo aquel que los pruebe (¡niños y no tan niños!)

Así que, si te has ofrecido a ejercer de anfitrión de una terrorífica cena de Halloween (y buscas con qué acompañar los angusti-pulpitos asfixiados, los siniestri-pimientos rellenos y/o los huevos aracnofóbicos), plantéate ofrecer esta sabrosa delicia.

¡Y es que encima son sencillísimos! 

Para la mano de 9 dedos (y alguno que cayó por el camino por aquello de que «en la cocina hay que probarlo todo»), me he limitado a mezclar:

  • Un huevo hermosote
  • Cinco cucharadas de almendra molida
  • Medio aguacate chafadico
  • Una cucharadica generosa de mezcla de finas hierbas (yo adoro la italiana, pero es felizmente sustituible por orégano o mezcla provenzal o lo que fuera que haya)
  • Tres cucharadas generosas de queso parmesano rallado
  • Pellizco de sal
  • También, un poco de huevo batido extra para pintarlo y unas almendras-uña (si elegimos hacer los grisines en época “halloweenosa”).

Una vez mezclados todos los ingredientes con alegría, solo hay que “deditizarlos” colocándoles la uña y marcando un pelín el nudillo con un tenedor (o no, que en modo grisines sin «deditizar» están tremendos también). La masa en crudo es poco manejable, pero vale la pena pelearse un poquiño con ella (agradecerás que no sea un mazacote cuando te la comas).

Eso sí, sean dedos o no, mejor colocarlos sobre un papel de horno y/o base previamente engrasada. Así, tu alegre yo del futuro los despegará sin despeinarse.

Y al horno precalentado a 180º con ellos. En apenas 10 o 15 minutos te invadirá un olor embriagador a parmesano tostado y, poco después, los grisines estarán doraditos y listos para ser felizmente sacados.

Son una gozada. Y si los embadurnas con un delicioso guacamole, quedan para chuparse los dedos.

¿Quieres saber qué decía el insigne y heroico Dr. Veech sobre la cetosis?

¡Lo cuento en este capítulo del cursillo!

¿Te ha gustado? Pues echa un ojo al resto del programa en Dieta y Estado de Ánimo.

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Inesuka

Inesuka

Nutricionista, psicóloga y keto-terapeuta apasionada (además de feliz superviviente de cáncer, domadora de lupus, insulinorresistente con síndrome de ovario poliquístico y ex-gorda-depresiva-polimedicada).

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