Si quieres dejar una huella indeleble (y tu conciencia no se inquieta demasiado asestando golpes bajos y a traición), esta es tu coca de San Juan (que la coca «cumple-deseos» está tremenda pero, francamente, su eficacia como ente cumplidor de deseos deja mucho que desear).
No. Este año no podía arriesgarme a ofrecer una coca bienintencionada cuyo recuerdo se desvaneciera en pocos días. Ni hablar. Este año necesitaba sacar la artillería pesada. La situación requería una exquisitez de tal delicadeza, que dejase grabado a fuego en el subconsciente de quien la probase un «aquí hay que volver» virtualmente imborrable.




Así que he cambiado de táctica. Y en lugar de «desear» pasivamente, me he propuesto «abrumar» activamente. El astuto plan ha consistido en «asestar» una coca que «quitase er sentío», con confesa premeditación y alevosía (aunque nocturnidad, muy a mi pesar, no).
Si tampoco quieres arriesgarte a amnesias y olvidos ajenos diversos, prueba a ofrecer esta delicia abrumadora. Solo tienes que apañar un sublime (aunque facilísimo) bizcocho «esponjosésamo» y coronarlo con pegotes de mermelada low carb de fresa ultra-rápida y unos piñones antes de hornear. Absolutamente brutal.
Es pronto para juzgar su eficacia en subconscientes ajenos pero, desde luego, conmigo ha funcionado. Cuento obsesivamente las horas para volver a saborearla…
¿Sabías que estás aquí gracias al pequeño Charlie?
¿Te ha gustado? Pues echa un ojo al resto del programa en Dieta y Estado de Ánimo.
Si te decides a regalarte un caprichillo, no dejes de curiosear mis e-books de keto-dulces, que puedes descargarte gratis a cambio de buen karma o también comprar en Amazon, para contribuir a la causa.
